Matronas y tú

El blog de la FAME

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Amamantando en posición reclinada

En la mayoría de folletos destinados a madres puedes encontrar las posiciones clásicas en las cuales puedes amamantar: en cuna, tumbada en la cama de lado, a caballito, etc. Sin embargo, es posible que nadie te haya hablado de la posición de crianza biológica. Este concepto fue introducidos por Suzanne Colson, una matrona que escribió su tesis doctoral sobre las posiciones óptimas para desencadenar reflejos neonatales primitivos que estimulan el amamantamiento. Esta posición es la que utilizan para mamar las crías de primates y posibilita que, al igual que ellos, la criatura ponga en marcha sus recursos innatos para alcanzar el pecho. Con dicha posición no sólo se consigue un el enganche espontáneo del bebé, sino también una buena transferencia de leche, incluso en muchos bebés con dificultades previas para el amamantamiento.

Las madres que utilizan esta posición también tienen menor incidencia de problemas, con lo que podrán disfrutar de una lactancia más satisfactoria.

¿En qué consiste?

Colócate boca arriba, semiincorporada, aproximadamente entre más de 15 y menos de 64 grados. Tu espalda ha de estar cómodamente apoyada y tu pelvis relajada, en la que el apoyo fundamental no está en los isquiones sino en el sacro y en la parte posterior de los iliacos, los dos huesos que conectan con el sacro lateralmente. No hay tensión al mantener esta posición, y el cuello, la cabeza y los hombros también estarán relajados. Descúbrete el pecho y desnuda a la criatura también, colocándolo sobre tu tórax entre ambos senos, piel con piel, boca abajo. Ha de estar estable con el tronco y las piernas apoyadas en ti, al igual que la mejilla. Hecho esto, es el momento de tener paciencia y esperar.

¿Cómo reacciona la criatura?

En condiciones normales, en esta posición se dirigirá a uno de los pechos. Le verás cabecear e impulsarse con las piernas hacia el pezón reptando y trepando, guiado por sus instintos y por sus sentidos (fundamentalmente el olfato y el tacto). Algunos se demoran en el trayecto hasta el pecho hasta una hora las primeras veces, conforme vayan aprendiendo serán cada vez más eficaces. Al llegar al pezón, la criatura abrirá la boca y tomará el pezón y una buena porción de areola y comenzará a mamar.

¿He de sujetarle o ayudarle a que encuentre el pecho?

No es necesario, tan solo cuida de que no se desequilibre en su ascenso, sobre todo si está muy cerca de tu costado. Aprovecha para disfrutar este momento y sorprenderte con las capacidades innatas del ser al que acabas de dar a luz.

¿A partir de cuándo es favorable utilizar esta posición?

Desde el primer momento después del parto. Esta posición es especialmente útil en este momento. Tras el nacimiento, se procura que madre y criatura permanezcan piel con piel, ya que tiene grandes beneficios para ambos. Esta posición es ideal; el contacto entre ellos es máximo.

¿Y en una cesárea?

Resulta una posición ideal, ya que la madre está relajada y la criatura no apoya su pecho en el abdomen, sino fundamentalmente en el tórax. Si temes que te golpee la herida, puedes colocarte una pequeña almohada sobre ella.

¿Y si tengo dudas?

Consulta a tu matrona, quien podrá asesorarte adecuadamente sobre este y otros temas relacionados con tu crianza.

Julita Fernández Arranz, matrona del HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es

 

Nota: imagen de La Leche League International

 

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¿Cómo sé si estoy embarazada?

Gestar es un proceso que, por sus características, conlleva gran cantidad de cambios en el cuerpo de la mujer. Como producto de esos cambios, en ocasiones las mujeres experimentan síntomas que las pueden llevar a sospechar que una criatura está en camino. Las mujeres que ya han estado embarazadas detectan más fácilmente dichos cambios, ya que saben reconocerlos.

Algunos de los síntomas

Náuseas y vómitos: se deben a los cambios hormonales que acompañan al embarazo y son muy típicos en la primera etapa. A veces las náuseas son producidas por alimentos muy específicos, incluso solo por su olor.

Mamas sensibles: en ocasiones estos cambios están relacionados con las molestias propias de los días previos de la menstruación y no están relacionados con el embarazo. Las mujeres refieren cosquilleos en la piel y en los pezones, causados por el aumento del flujo sanguíneo.

Somnolencia: las futuras madres se encuentran cansadas, con falta de fuerzas y con más sueño del habitual debido al aumento de la progesterona, además del gasto de energía que supone gestar una nueva vida.

Falta de menstruación o amenorrea: es uno de los síntomas más precoces, pero hay que tener en cuenta que en mujeres con ciclos irregulares puede pasar desapercibido. Además, la menopausia, los problemas hormonales, los déficits nutricionales, algunos factores psicológicos, entre otros, también pueden conllevar amenorrea.

¿Estoy embarazada?

La opción más utilizada para salir de dudas es comprar una prueba de embarazo en cualquier farmacia y realizarla en casa. Si no has utilizado nunca una es probable que te hayan surgido dudas sobre su uso. Conocer un poco de su funcionamiento te ayudará a utilizarlas mejor.

¿Qué es lo que mide?

La prueba de embarazo mide la concentración de la hormona HCG (gonadotopina coriónica humana). Esta hormona se segrega una vez se ha producido la implantación de los tejidos que posteriormente formarán la placenta. Esta hormona comienza a aparecer en la sangre alrededor del décimo día tras la ovulación, y en la orina pocos días después de tener el primer retraso de la menstruación. Esta prueba se basa en la detección de dicha hormona en la orina.

¿Puede dar falsos negativos?

Efectivamente, hay ocasiones en las que la prueba no detecta el embarazo. Fundamentalmente cuando se realiza demasiado pronto, sin esperar al retraso de la regla. Si la orina está muy diluida también puede dar un falso resultado negativo. El mejor momento para realizar la prueba es por la mañana, con la primera orina, que es cuando la hormona está más concentrada.

¿Puede dar falsos positivos?

Sí. Algunas de las medicaciones que se utilizan en los tratamientos de reproducción asistida pueden alterar la prueba, así como otros medicamentos como los antiepilépticos, tranquilizantes, etc.

Para resolver la duda se puede determinar la cantidad de una de las fracciones de la HCG que es específica del embarazo, la fracción β. Además, su aumento progresivo, dentro de cierto margen, nos puede orientar sobre el curso del embarazo en una etapa muy temprana. Para comprobar ese aumento se suele repetir la analítica unos días después de la toma de la primera muestra.

Estoy embarazada. ¿Y ahora qué hago?

Pide cita con tu matrona de referencia, y así ella podrá hacer un seguimiento de esta etapa y cuidar de tu salud y la de tu criatura.

Julita Fernández Arranz, matrona del HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es

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Lactancia sin mitos II

En el anterior post abordamos los mitos de la lactancia materna sobre la producción de leche y la alimentación materna. En este continuaremos desmitificando algunos de los consejos sobre la lactancia que aún hoy se oyen.

Mitos sobre la estética

  1. No se puede realizar una dieta de adelgazamiento durante la lactancia.

Tras el parto suele quedarse un exceso de peso que la lactancia ayuda a perder, pero no siempre. Si se tiene interés en recuperar el peso de forma más rápida, no hay inconveniente en realizar una dieta hipocalórica controlada por un profesional y manteniendo la variedad en la alimentación.

  1. Mientras estés lactando no puedes tintarte el pelo o depilarte

La absorción de tintes a través de la piel es mínima, y no pasan a la leche; por lo tanto, no provoca problemas para los bebés. Del mismo modo, se puede usar cualquier tipo de depilación, teniendo en cuenta que la depilación láser puede ser menos efectiva durante los primeros seis meses de lactancia debido a los cambios hormonales.

  1. No puedes realizar ejercicio físico antes de dar el pecho

Algunos niños rechazan el pecho si sus madres han hecho ejercicio físico intenso previamente —sobre todo en madres no entrenadas— por acúmulo de ácido láctico, aunque también puede ser por otros motivos. Algunas madres se sienten más cómodas si dan de mamar antes de hacer deporte.

  1. La lactancia prolongada deforma los pechos

La edad, los factores genéticos y la cantidad de grasa corporal influyen en el aspecto del pecho. Se va deformando poco a poco por los cambios hormonales del ciclo menstrual. El mayor cambio del pecho es causado por embarazo y los primeros días posparto, pero esto no quiere decir que se deformen o pierdan su atractivo.

Problemas para la madre

  1. Si amamantas no te puedes quedar embarazada

Durante los primeros 6 meses de lactancia, si la lactancia es exclusiva, las tomas son frecuentes, y no hay menstruación, la posibilidad de embarazo es baja, pero no es un método anticonceptivo completamente seguro. Este método de llama MELA (método de la lactancia y amenorrea). Según los estudios, la posibilidad de embarazo es 0 durante las primeras 12 semanas postparto, y de entre el 1-2 % durante el segundo trimestre de vida de la criatura. Además, si se está amamantando y se queda embarazada, el riesgo de aborto es mínimo.

El nuevo embarazo cambia temporalmente el sabor y la cantidad de leche, por lo que algunos lactantes pueden rechazar el pecho. Sin embargo, si la madre quiere se puede continuar con la lactancia incluso después del parto. Esto se llama «lactancia en tándem».

  1. Si amamantas no puedes tomar ningún medicamento cuando te pones enferma

Para que un fármaco o sustancia que la madre toma o se aplique afecte a la criatura, debe causar la disminución de la producción de leche, pasar a la sangre de la madre y a la leche, además de pasar a la sangre de la criatura y ser tóxica para ésta. Muy pocas sustancias cumplen todos estos requisitos. La mayoría no afecta a la calidad o cantidad de la leche. La información que muchas veces recibimos de los prospectos de los medicamentos, de los profesionales que prescriben y de las guías de lactancia es escasa y frecuentemente contradictoria. Actualmente disponemos de bases de datos que podemos consultar tanto las madres y padres como profesionales, que nos dan información rápida y clara sobre si una sustancia es compatible con la lactancia. Una de estas bases de datos es www.e-lactancia.org, creada por profesionales de la salud en 1999, en la que se puede consultar de forma gratuita la compatibilidad de la lactancia materna con medicamentos, tóxicos, plantas y enfermedades.

También las radiografías, TAC y resonancias —con o sin contraste— son compatibles con la lactancia.

Problemas para la criatura

  1. Las criaturas que maman no duermen toda la noche

Culturalmente está ampliamente extendida la creencia de que las criaturas deberían dormir solas toda la noche. Sin embargo, la realidad difiere de las necesidades nutricionales y psicológicas de los niños. Las criaturas crecen a un ritmo acelerado y, en la mayoría de los casos, el 25 % del consumo de leche se produce durante la noche. Por otro lado, al ser inmaduros, los bebés tienen un sueño superficial; es un mecanismo protector. A medida que el bebé crece, se irá adaptando y no necesitará despertarse tan a menudo. La criatura puede dormir cerca de su madre, así, si se despierta, se puede colocar junto a ella, darle de mamar acostada y volver a dormir una vez haya terminado.

2. Dar pecho a demanda genera niños dependientes y trastornos de pareja

El pecho a demanda es una necesidad de las criaturas. Las necesidades del bebé son muy intensas al principio, pero van disminuyendo con el tiempo. Además, el trabajo en equipo que se realiza al cuidar de un recién nacido puede unir a una pareja conforme aprenden a ser padres juntos.

En resumen, el éxito de la lactancia está relacionado con la información y apoyo que recibe la madre, su confianza en sí misma, y la colocación frecuente y eficiente de la criatura al pecho. No tiene que ver con la forma de los pezones, el tamaño de los pechos o el tipo de parto, ni con otros consejos que frecuentemente recibimos.

Ángela Verdú Martínez, matrona del Centro de Salud de Banyeres, Alicante

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¿Qué puedo tomar para producir más leche?

Cuando decidimos amamantar a nuestra criatura, una de las cosas que más nos preocupa es tener suficiente leche. Tras más de seis décadas de una cultura de biberón, en la que se miden rigurosamente las cantidades que toma un lactante, resulta difícil para nuestra sociedad confiar en la conducta del bebé como única medida para saber si tiene suficiente con la leche su madre o no.

Sin embargo, si recordamos que el diseño original no es el biberón, sino la alimentación al pecho, es de sentido común que no sea necesario medir cantidades para saber cómo está nuestra criatura de satisfecha. La naturaleza ha previsto otras formas más intuitivas y más eficaces.

Amamantar es aceptar el desafío de confiar en otros signos que no siempre son medibles. Los mejores indicadores para ello son:

  • Cómo se encuentra nuestra criatura,
  • si hace 6-7 pañales de pipí al día,
  • si hace deposiciones frecuentes en las primeras semanas de vida, y
  • si va ganando peso.

Todo eso nos dirá si estamos produciendo lo que nuestro bebé necesita. Que aguante mucho tiempo entre tomas no es un indicador de la cantidad que producimos, si no de las características de cada dúo madre-criatura. Al final del día habremos producido lo que nuestro bebé necesita. Algunos se lo habrán tomado en 8 tomas, y otros en 12.

Pero, ¿qué pasa cuando realmente hay un baja producción? ¿Cómo lo sé?

Si tienes dudas sobre tu producción de leche, lo mejor es que acudas a tu matrona de zona, ella te ayudará a valorar si realmente es así o no.

Cuando se detecta que efectivamente es necesario aumentar la cantidad de leche que producimos, lo más eficaz es amamantar más frecuentemente. El mejor productor de leche es nuestra propia criatura. Es importante valorar que la posición y el agarre al pecho sean óptimas para la buena extracción de la leche; si no vaciamos bien, el pecho entiende que no tiene que producir lo que no se va a extraer. ¡Es pura economía y gestión de recursos!

Si todo esto está bien y aún así se detecta que es insuficiente, hay que averiguar el porqué para intentar corregirlo. También hay casos en los que tras nacimientos prematuros la mamá necesita aumentar la producción para atender a la demanda de una criatura que en muchas ocasiones no puede succionar aún. Por otro lado, hay causas médicas que también pueden provocar una disminución de la producción de leche.

¿Hay algún producto que aumente la producción de leche?

Tradicionalmente se ha recurrido a preparados de hierbas, comidas y medicamentos a los que se les atribuye este poder de aumentar la producción; son los llamados galactogogos. La ciencia nos dice que el mejor galactogogo es una lactancia a demanda, la succión repetida y con técnica correcta.

Tradicionalmente se han usado la galena o ruda de cabra, el fenogreco, el cardo lechal, el limoncillo y el anís. Su uso en diferentes culturas ha creado el falso mito de su eficacia en la producción de leche. Sin embargo, actualmente no hay estudios científicos fiables bien diseñados que prueben la eficacia de estas plantas. Algunas de ellas, en altas concentraciones, pueden ser tóxicas. Por ello debemos evitar el uso de las plantas sin prescripción de un profesional experto.

También se habla coloquialmente de las almendras, de la chufa, etc. Una buena alimentación es importante en cualquier momento de nuestra vida; durante la lactancia también. Los frutos secos son una buena fuente de grasas saludables, calcio y proteínas. Sin embargo, ningún alimento tiene poderes para actuar sobre la producción de leche.

La cerveza también ha sido calificada como galactogogo popularmente, pero tampoco existe evidencia de que sirva para ello. Hemos de recordar que el alcohol, aún en pequeñas cantidades, es muy perjudicial para el lactante y, por lo tanto, debemos evitar su uso mientras dure la lactancia.

Existen algunos medicamentos a los que se le atribuyen la propiedad de aumentar la producción de la prolactina, que es la hormona encargada de la producción de leche. De todos ellos hay que eliminar los que tienen efectos secundarios importantes y aquellos para los que no hay estudios científicos que prueben su eficacia. Actualmente se considera la domperidona como el único que está indicado usar para este fin, tanto por su eficacia probada como por su seguridad para el lactante.

Dicho esto, volvemos a insistir en que el mejor productor de leche es una lactancia a demanda y la confianza de la madre en su propia capacidad para satisfacer las demandas de su criatura. La automedicación es totalmente desaconsejable.

Si sientes que algo no va bien con tu lactancia, acude a buscar el asesoramiento de un profesional experto. Tu matrona te ayudará a encontrar la causa del problema si lo hay, y los medios necesarios para solucionarlo. En la lactancia no estás sola. Tu matrona te acompañará en las luces y las sombras de este momento tan especial de la crianza.

Paqui Postigo Mota, matrona del Centro Salud Cieza Este, Murcia

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Métodos anticonceptivos II: Anticoncepción hormonal

En España el método anticonceptivo más utilizado es el preservativo; por ser muy accesible, proteger contra infecciones de transmisión sexual y no producir cambios en el organismo. Una de las causas por las que su uso está cada vez más extendido en nuestro país es la desconfianza hacia los métodos hormonales, cuyo uso ha disminuido en los últimos años.

En el anterior post Métodos anticonceptivos I os presentamos una de las clasificaciones de los diferentes métodos y profundizamos en el DIU. En esta ocasión, hablaremos del término eficacia y profundizaremos en los métodos hormonales.

Eficacia de un método anticonceptivo

Para poder decidir qué método utilizar es necesario conocerlos todos y disponer de información sobre su uso correcto, cómo funcionan, cuáles son los efectos secundarios más comunes, y la eficacia anticonceptiva, entre otros. La eficacia de un método anticonceptivo es la capacidad de este para evitar un embarazo, y se mide con el índice de Pearl: el porcentaje de mujeres que se quedan embarazadas en un año utilizando un método determinado. En este sentido, la eficacia de los métodos hormonales es notablemente superior a la del preservativo masculino, cuyo índice de Pearl es de 18, mientras que en los métodos hormonales es inferior a 9. La principal acción de los métodos hormonales es impedir la ovulación, pero además dificultan el transporte y la anidación de los espermatozoides. Son métodos seguros —siempre y cuando no los utilices por tu cuenta— que no precisan descansos, y no es necesario realizar ninguna prueba antes de su uso.

Tipos de anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos hormonales se clasifican en función de las hormonas que contengan y de su vía de administración. Algunos medicamentos interaccionan con ellos y pueden disminuir su efecto, aumentando así el riesgo de embarazo. También es importante resaltar que no todas las mujeres pueden tomarlos. Habla con tu matrona para recibir consejo contraceptivo.

Anticonceptivos hormonales combinados (AHC)

Contienen estrógenos y gestágenos, hormonas que tomarán las riendas del ciclo menstrual y con frecuencia harán que las reglas sean más regulares. Existen diferentes tipos en función de su vía de administración, que se adaptan a las necesidades de cada pareja. Fumar con 35 años o más, tener la tensión alta, migraña, estar inmovilizada durante días, tener o haber tenido enfermedad tromboembólica, accidente cerebrovascular, cáncer de mama, infarto o angina de pecho son algunos de los motivos por los que su uso no estaría recomendado. Entre los AHC se encuentran:

  • AHC orales o píldora anticonceptiva: en España se comercializan muchos preparados con diferentes características, algunos tienen un comprimido para cada día y en otros hay que descansar durante un corto periodo de tiempo, normalmente una semana. Se debe tomar una pastilla a la misma hora y la regla vendrá en los últimos días del envase o cuando no se toman pastillas.
  • Parche transdérmico: es un parche de plástico fino que debe pegarse en la piel seca y limpia, evitando cremas, polvos, aceites o maquillaje. Se coloca uno cada semana procurando alternar la zona (glúteo, brazo, abdomen, espalda) durante tres semanas, seguido de una semana sin parche. En esa semana vendrá la menstruación.
  • Anillo vaginal: Es un anillo de plástico flexible de unos 5 cm de diámetro que se introduce en la vagina y se mantiene durante 3 semanas. Pasadas estas semanas hay que estar sin anillo 7 días durante los cuales se produce la menstruación.

 Anticonceptivos hormonales de solo gestágenos (ASG):

Estos métodos no contienen estrógenos, lo que implica que es posible que no haya menstruación o que esta no sea regular; ambas cosas son normales. Los estrógenos son los encargados de que el endometrio (mucosa que recubre el interior del útero) engrose durante el ciclo menstrual, hasta que llega un día en que la concentración de estrógenos disminuye y ese engrosamiento se descama eliminándose en forma de menstruación. Como los ASG no contienen estrógenos, el endometrio no engrosa, o no lo hace de manera regular, así que o no hay regla, o puede que no sea regular. Esto no significa que la menstruación se retenga en el útero, si no que no se produce. Los ASG están contraindicados en menos situaciones que los AHC, pueden usarlos mujeres que fuman, que tienen hipertensión o migraña, por ejemplo.

  • ASG Orales o minipíldora anticonceptiva: se debe tomar una pastilla a la misma hora todos los días sin descanso.
  • ASG inyectable o gestágeno de depósito: es una inyección que se administra cada tres meses aproximadamente, suele ponerse en el glúteo.
  • Implante anticonceptivo: se trata de una varilla de pequeño tamaño que se coloca debajo de la piel del brazo utilizando anestesia local. Puede insertarlo una matrona y tiene una duración de 3 años. Es el método más eficaz.
  • DIU hormonal: del que ya hablamos en nuestro anterior post.
  • Anticoncepción de urgencia: solo debe usarse si hay fallo del método anticonceptivo habitual. Puede emplearse hasta cinco días después de la relación sexual, pero su eficacia disminuye con el tiempo. Es recomendable acudir a la consulta de la matrona si ocurre, aunque puede adquirirse directamente en la farmacia.

Después de este resumen, si estás pensando cambiar de método pide cita con tu matrona. Ella ampliará la información y te dirá los métodos anticonceptivos que son compatibles contigo.

Lucía Martínez Villarejo, matrona del Centro de salud Goya, Madrid

62. Visitas


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Qué hay que tener en cuenta cuando visitamos a un recién nacido

El nacimiento de un nuevo miembro de la familia siempre es motivo de alegría. El entorno de la pareja desea compartir con ellos este momento tan feliz, y —sobre todo los primeros días y semanas— suelen recibir gran cantidad de visitas. Observar unas recomendaciones básicas será de gran ayuda.

Si las visitas se realizan el hospital

  • El trabajo de parto en algunas ocasiones puede ser largo y pesado. Su duración puede ser de horas o incluso días; puede que ambos estén agotados. Además, tanto los papás como su criatura necesitan tener su tiempo para estar juntos a solas. Si hay posibilidad, no realices la visita en las primeras horas tras el parto, y cuando lo hagas, es preferible que la visita sea breve.
  • Las visitas, de uno en uno. Resulta muy cansado tener a mucha gente a la vez en una habitación de hospital, ya no solo para los padres, sino también para la criatura, ya que también puede verse influenciada y modificar su comportamiento. Si la mamá está amamantando, las visitas deben procurar salir del cuarto. Mantener un tono de voz moderado también es muy aconsejable.
  • Es muy favorecedor tanto para la madre como para la criatura estar piel con piel el máximo tiempo posible tras el nacimiento (el pediatra Nils Bergman recomienda los 1000 primeros minutos de vida, lo que equivaldría a 16 horas aproximadamente). Así, las visitas deberían abstenerse de separarlos en ese tiempo. Habrá mucho tiempo después para coger al nuevo miembro de la familia en brazos. Además, en este periodo tan sensible, tampoco se recomienda dar besos a la criatura, salvo sus padres.
  • Muchos de los comentarios que hacemos sobre crianza en general y sobre lactancia materna en particular no están basados en evidencia científica, sino más en experiencia personal o mitos sociales. En ocasiones, un comentario así puede causar mucha inseguridad a la madre. Las visitas han de tener cuidado con ello.
  • Flash no, gracias. Las fotografías son bienvenidas si los padres lo permiten, pero han de ser tomadas sin flash.
  • Cuidado con los regalos muy voluminosos. Las habitaciones de los hospitales no suelen ser muy grandes, y aunque así lo fueran, los recién estrenados padres tendrán que trasladar todos los presentes recibidos a casa cuando se les de el alta. Puede ser muy incómodo para manejar.

Si las visitas se realizan en casa hemos de aplicar las recomendaciones anteriores que correspondan más algunas nuevas:

  • Es imprescindible avisar antes de visitar, ya sea para saber la preferencia de los padres, o bien porque puede que ya estén comprometidos con otra visita, entre otros motivos. Los primeros días tras la llegada a casa pueden ser muy caóticos y cuesta poder incorporarse al día a día, el cuidado del nuevo miembro de la familia lo ocupa todo (en espacio y tiempo), y puede que a esos padres no les vaya bien recibir a nadie.
  • La ayuda suele ser muy bien recibida, si hay posibilidad de hacer algún recado en la farmacia, en el mercado, etc., esos padres que se ven saturados posiblemente estarán muy agradecidos. Siempre se les puede preguntar si necesitan algo en el momento en el que se llama para preguntar si pueden ser visitados. También es buena idea echar una mano con alguna tarea de la casa o —si hay confianza— incluso llevar comida que quizás ellos no hayan tenido tiempo de ir a comprar o de preparar.

 

Julita Fernández Arranz, Comadrona en el HGU Gregorio Marañón

http://www.aquantal.es

 

60. Ihan


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¿Qué es la iniciativa IHAN?

Es probable que si te estás informado sobre los hospitales de tu zona hayas oído que hay hospitales amigos de los niños, IHAN o en proceso de acreditarse como IHAN. ¿Qué significa esto?

IHAN es el acrónimo de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia, que en un primer momento se llamó Iniciativa Hospital Amigo de los Niños.

A mediados del siglo pasado la asistencia a los partos se trasladó de la intimidad de los domicilios a los hospitales. Esto supuso una mejora de la morbimortalidad tanto materna como fetal, pero también significó la introducción de madre y criatura en un circuito de rutinas que perjudicaban el inicio y el buen funcionamiento de la lactancia materna. Así, se instauraron horarios rígidos, la administración de suplementos de fórmula o suero glucosado, el uso de los chupetes o los «nidos» para que la madre pudiera descansar, entre muchas otras prácticas sin respaldo de evidencia científica para su implantación. Además, el tipo de publicidad que acompañaba las fórmulas colaboraba a que las madres optaran por la lactancia artificial.

Las tasas de lactancia materna bajaron espectacularmente. Las mujeres no podían amamantar, o amamantaban durante muy poco tiempo.

En 1978, los pediatras del hospital Universitario de San Diego descubrieron, tras hacer un curso sobre lactancia materna, lo poco que sabían del tema y la poca importancia que le habían dado. Convencidos de querer ayudar a las madres, se formaron de manera exhaustiva y crearon la Wellstar International, una organización sin ánimo de lucro que se dedica a la formación de profesionales sobre lactancia maternay que recibe el apoyo de la OMS.

Los cambios en este centro se fueron sucediendo, y como resultado, las tasas de lactancia materna fueron mejorando. Esta organización comenzaró a compartir sus buenos resultados y sus prácticas con otros profesionales. Además, la OMS i UNICEF pidieron a WellstarInternatonal que plasmara de manera sintética las mejoras que habían realizado desde la organización en pro de madres y criaturas, y así nació el documento Los diez pasos hacia una feliz lactancia natural, publicado por la OMS en 1989. Con la intención de promover la instauración de estas mejoras en los centros se creó el galardón Amigo de los Niños —BabyFriendly Hospital Award—, cuya estrategia se publicó en 1991.

LA IHAN en nuestros días:

La iniciativa IHAN ha experimentado muchos cambios desde su creación. Los requisitos para otorgar el galardón obligan al hospital a cumplir los «Diez pasos» (a los cuales se añadieron tres requisitos más en 2007), el Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna, y a pasar una auditoría externa realizada por miembros de la Iniciativa.

Condiciones incluidas desde 2007 para obtener el galardón IHAN

– Tener al menos un 75 % de lactancia materna exclusiva en el momento del alta hospitalaria.

– Ofrecer información y apoyo a las madres que no amamantan para promover también en ellas el desarrollo del vínculo con su hijo y para enseñarles cómo preparar y administrar los biberones de leche artificial de manera segura.

– Atención amigable con la madre: ofrecer asistencia en los partos normales respetando las necesidades de la madre y RN, y el establecimiento de las relaciones de vínculo y apego. En España las recomendaciones de la atención amigable con la madre se recogen en la Estrategia de Atención al Parto Normal del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

(Extraído de Aguayo Maldonado, J., Cañedo Argüelles, C. A., Arena Ansótegui, J., Canduela Martínez, V., Flores Antón, B., & Gómez Papí, A. (2011). IHAN Calidad en la asistencia profesional al nacimiento y la lactancia. Informes, estudios e investigación.)

 

Actualmente la acreditación de los centros se realiza por fases, y hay un total de cuatro: descubrimiento, desarrollo, difusión y designación. Hoy en día en España solo hay 15 hospitales que hayan conseguido completar todas las fases y han recibido el Galardón IHAN.

La formación de los profesionales de los centros es la auténtica piedra angular en todo el proceso. Deberán ser formados tanto aquellos profesionales que tienen responsabilidad directa como indirecta en la salud materno infantil.

Los centros de salud también pueden obtener el Galardón IHAN. En este caso, los requisitos a cumplir son siete, además del Código de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna.

Julita Fernández Arranz, Comadrona en el HGU Gregorio Marañón

http://www.aquantal.es


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Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016

Tal y como se lleva haciendo desde 1992, del 1 al 7 de agosto celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna, una iniciativa creada para conmemorar la declaración de Innocenti —firmada en agosto de 1990 por la OMS, UNICEF y otras organizaciones— con el objetivo de proteger, promover y apoyar la lactancia materna. La WABA (World Alliance for Breastfeading Action) promueve esta iniciativa que trata de fomentar la lactancia materna y, con ello, el una mejor salud para población mundial.

Este año, el lema es «Lactancia Materna: clave para el desarrollo sostenible».

¿Por qué la lactancia y el desarrollo sostenible?

Los objetivos del desarrollo sostenible se centran en erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos.

En dichos objetivos no se cita explícitamente la lactancia materna. Sin embargo, la lactancia materna hace iguales a los seres humanos independientemente del lugar de nacimiento y de su estatus social, mejora la salud infantil y materna, y contribuye así al aumento de la prosperidad económica para sociedades más sanas. Además, supone el alimento más ecológico disponible, lo que la convierte en un elemento clave para el desarrollo de estos objetivos.

Si analizamos los 17 objetivos de esta iniciativa, la lactancia materna tiene un impacto directo o indirecto en cada uno de ellos.

Trabajar por una lactancia exitosa y satisfactoria incide directamente sobre la erradicación del hambre infantil, genera bienestar y salud, disminuye el uso de energías contaminantes, etc.

¿Qué podemos hacer para conseguir estos objetivos?

Lo más importante es creer en que es posible.

Como padres y madres, nos entregarnos en cuerpo y alma a criar a nuestros hijos e hijas en la igualdad de recibir el mejor de los comienzos en la vida.

Como profesionales, es indiscutible la necesidad de que todos aquellos implicados en la lactancia y en especial las matronas, como personal de referencia en la crianza, hagamos nuestros estos objetivos.

Este año, los objetivos promovidos por la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2016 son los siguientes:

  • Informar sobre los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y cómo se relacionan con la lactancia materna y la alimentación de lactantes y niños pequeños (ALNP).
  • Anclar firmemente la lactancia materna como un componente clave del desarrollo sostenible.
  • Impulsar una variedad de acciones a todos los niveles sobre la lactancia materna y la alimentación infantil en la nueva era del los ODS.
  • Participar y colaborar con una gama más amplia de acciones en torno a la promoción, la protección y el apoyo de la Lactancia Materna.

Con esta intención, durante esta semana se celebrarán una multitud de actos en las calles por todo el país, desde mesas informativas hasta concentraciones de madres para dar el pecho con la intención de visibilizar y promover la lactancia materna.

En esta promoción las matronas jugamos un papel fundamental a la hora de apoyar a aquellas madres que deseen dar el pecho a sus criaturas. Nuestra presencia en el embarazo, en el parto y en el postparto en hospitales, centros de salud o de manera independiente, nos coloca en una posición privilegiada a su lado para dar apoyo desde la evidencia y el respeto.

La FAME, con su compromiso hacia las matronas y las mujeres, defiende el derecho de amamantar y ser amamantado como promoción de la salud a nivel mundial.

En tu aventura de crianza y lactancia, tu matrona también está a tu lado.

 

53. lactancia


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Lactancia sin mitos

La leche materna es la forma de alimentación normal del recién nacido. Tanto el bebé como la madre obtienen beneficios de la lactancia materna, y además de las ventajas de salud para ambos, también existen beneficios económicos, familiares y medioambientales que repercuten en la sociedad.

La Organización Mundial de la Salud, la Academia Americana de Pediatría y el Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEPED) reconocen la lactancia como el derecho de toda madre y su hija o hijo y la recomiendan de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida, y junto a otros alimentos hasta la edad de dos años o más.

A pesar de todas las recomendaciones de las sociedades científicas, el miedo a no fabricar suficiente leche ha sido el origen de consejos sin fundamento para proteger la lactancia. Muchos de estos mitos los seguimos oyendo hoy en día y preocupan a muchas madres, entorpecen el buen desarrollo de la lactancia y pueden llevar incluso al abandono.

A continuación vamos a desmitificar algunas de estas ideas.

Mitos sobre la producción de leche

  1. La mayoría de las mujeres no tienen suficiente leche

Esta es una creencia muy extendida que preocupa mucho a las mamás y que suele ser la causa de que la lactancia no tenga éxito. Más del 95 % de las madres están capacitadas para dar el pecho y no tienen ningún problema en la producción de leche. Sin embargo, vemos que en los países desarrollados, la tasa de fracasos entre las mujeres que quieren amamantar es mayor. Nuestra sociedad no confía en la lactancia materna y hemos llegado a pensar que puede llegar a ser normal no tener leche, lo cual —como hemos dicho al principio— es una creencia totalmente infundada. No obstante, el pensar en esta posibilidad hace que una mamá, responsable de la alimentación y crianza de su recién nacido, sienta miedo ante esta situación.

El éxito de la lactancia está relacionado con la información y el soporte que recibe la madre, su confianza en sí misma y la colocación frecuente y eficiente del bebé en el pecho.

  1. Hay que darle de mamar 10 minutos de cada pecho y cada 3 horas

La alimentación del bebé es a demanda frecuente, es decir, hay que ofrecerle el pecho cuando lo desee y durante todo el tiempo que quiera. No tenemos que olvidar las tres premisas de la lactancia materna a demanda: «todo el tiempo que quiera», «todas las veces que quiera» y «todas las tetas que quiera». Es mejor que el niño termine de tomar del primer pecho antes de ofrecer el segundo. Algunos niños obtienen lo que necesitan de un solo pecho y otros toman de ambos. La leche del final de la toma es rica en grasas y, por tanto, aporta mayor cantidad de calorías. Si se cambia al niño de pecho antes de que este se vacíe, el bebé solo consumirá la primera leche compuesta principalmente de agua, proteínas y lactosa, y le puede provocar insatisfacción. Además, esta es una de las causas de poco aumento de peso durante las primeras semanas. Hemos de sumarle, también, que el factor de producción de la leche materna se encuentra al final de la toma, por tanto, se debe procurar que al menos un pecho quede vacío para asegurar la producción de leche suficiente.

  1. Como mi madre no tuvo suficiente leche, yo tampoco tendré

La falta de leche no es un problema que se transmite de madres a hijas. La producción de leche tiene que ver con la frecuencia con la que se da de mamar al bebé y con la posición de este al hacerlo. No obstante, sí es importante reconocer que la presencia de otra madre que no haya vivido una buena experiencia en el entorno de una pareja lactante puede influir en la confianza de la madre.

  1. Mi pecho es pequeño, puede que no tenga suficiente leche

El tamaño de los pechos no influye en la lactancia. Su diferencia depende de la cantidad de grasa que se tenga, más que de la glándula que produce la leche. El niño va a saber adaptarse a la forma y dimensiones del pecho, y producirá la cantidad de leche que él va a precisar en cada momento.

  1. El peso semanal del bebé es la mejor forma de controlar la producción

El peso semanal es útil las primeras semanas hasta que se confirma que la lactancia está bien instaurada y que la madre reconoce las señales de hambre y saciedad del bebé. Más allá de este periodo, pesarlos todas las semanas, además de ser poco útil, hace que las madres se preocupen si no se alcanza el peso esperado. Basta con seguir las recomendaciones de las revisiones de los programas de Niño Sano de cada Comunidad.

  1. Las impresiones fuertes y los disgustos hacen que se corte la leche

Las situaciones de estrés afectan la producción de leche y puede salir con más dificultad momentáneamente. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el vínculo entre la madre y el bebé es tan fuerte que este percibe los sentimientos de la madre. Si ella está preocupada o angustiada, el niño puede notar el cambio y mostrarse molesto e irritado, lo cual suma más angustia a la madre. La solución consiste en aumentar la frecuencia de las tomas mientras se recupera la estabilidad emocional, y en pocos días se normaliza la producción de leche.

  1. Es mejor esperar a sentir el pecho lleno para amamantar

Cuanto más se vacíe el pecho, más leche se fabricará.

  1. Si sientes los pechos blandos es señal de tener poca leche

La sensación de pecho blando es poco fiable como indicador de la producción de leche. En los primeros días el pecho está muy duro y tiene poca leche. A medida que pasan los meses se fabrica más cantidad de leche y el pecho está mucho más blando. La producción depende de las tomas del bebé.

Mitos sobre la alimentación de la madre

  1. Tienes que comer más para tener más leche

La producción de leche aumenta el gasto de calorías, pero el cuerpo utiliza las reservas almacenadas durante el embarazo para fabricar leche suficiente. Una dieta saludable rica en verduras, frutas, cereales y proteínas es todo lo que una madre necesita para nutrirse y producir leche, además de respetar la sensación de hambre y saciedad.

  1. Tienes que beber más leche para fabricar más y reponer las pérdidas de calcio

La producción de leche no tiene nada que ver con la leche que se toma. En ninguna especie de mamíferos las madres toman leche de otra especie mientras amamantan.

En cuanto al calcio, se pierde masa ósea durante la lactancia, pero se recupera de forma natural a los 6-12 meses de terminarla, incluso aunque tomen poco calcio.

Es conveniente no aumentar el consumo de lácteos más allá del habitual.

  1. Tienes que tomar ciertos alimentos para aumentar la producción de leche

Ni la cerveza, ni las almendras, ni las infusiones ni otros alimentos aumentan la producción de leche.

Las madres que amamantan tienen más sed, pero forzarse a beber no aumenta la producción de leche.

  1. No puedes comer ciertos alimentos porque producen cólicos o gases al bebé

Frutas, verduras, legumbres, bebidas gaseosas, etc., la lista de alimentos proscritos que causan gases al bebé es muy larga. Si las madres tuvieran que seguir estas recomendaciones, tendrían muy complicado llevar una dieta variada.

Ningún alimento consumido provoca gas en la leche o en el niño.

Solo se debe restringir de la dieta el consumo de alcohol, tabaco y estimulantes.

  1. Evita alimentos que cambian el sabor de la leche

Alcachofas, ajo, espárragos, cebollas, etc. cambian el sabor de la leche, pero no provocan el rechazo del pecho. El bebé amamantado se habitúa sin ningún problema a alimentarse con leche de distintos sabores y posiblemente esto favorecerá que se acostumbre a la variedad de comida cuando sea más mayor.

Ángela Verdú Martínez, matrona del Centro de Salud Banyeres, Alicante