Matronas y tú

El blog de la FAME


Deja un comentario

¿Qué es el parto en posterior?

A menudo nos llama la atención que hablando de partos, otra mujer nos diga que «su bebé venía mirando hacia arriba» o algo similar. Efectivamente, en ocasiones los fetos, a la hora de hacer las rotaciones que corresponden en el proceso de parto, sitúan la parte posterior de su cabeza hacia el sacro o hacia la parte más posterior de la pelvis. A esto lo llamamos parto en occipitoposterior.

¿En qué se traduce este cambio?

Esto se suele traducir en partos con un periodo de dilatación más largo y periodos expulsivos más dificultosos.

También es muy característico que la mujer refiera mucho dolor lumbar en comparación a otras posiciones. Además, las mujeres suelen referir «sensación de pujar» mucho antes de haber llegado al periodo expulsivo —que es cuando normalmente se refiere—, debido a que esta posición estimula los nervios sensitivos, y esta estimulación lleva a la sensación de pujo aunque no sea el momento de hacerlo.

¿Conlleva algún problema?

Se suele relacionar con una mayor necesidad de recibir oxitocina, además de un mayor riesgo de infección, partos instrumentales, cesáreas y desgarros, en especial desgarros importantes.

En la criatura, se relaciona con Apgar al minuto y a los 5 minutos más bajos, menores cifras de pH en la sangre del cordón y un mayor número de ingresos en neonatología.

Además, se relaciona con un mayor número de traumatismos obstétricos. Sin embargo, esta estadística tiene más que ver con la relación que tienen este tipo de partos con los partos instrumentales.

¿Qué factores de riesgo están relacionados con este tipo de parto?

Resulta más frecuente en primíparas —mujeres que no han tenido partos previos—. Además, otros factores que podrían estar relacionados con este tipo de parto pueden ser la altura de la madre y el tipo de pelvis que tiene (todas las pelvis femeninas no son iguales), así como antecedentes de partos en occipitoposterior, o el peso extremo de la criatura, tanto si es alto —por encima de 4000 g— como si es bajo —inferior a 2500 g—.

Tu matrona te ayuda

Las matronas conocemos la importancia de la movilidad en el parto para prevenir esta posición y la eficacia de otras posiciones alternativas que puede adoptar la mamá para favorecer la rotación, como por ejemplo, posiciones sobre manos y rodillas (cuadrupenia), entre otras.

Si tienes cualquier duda, consulta con tu matrona de referencia.

Julita Fernández Arranz, comadrona en HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es

Anuncios


Deja un comentario

Bancos de leche: la mejor opción cuando no disponemos de leche de madre

A día de hoy nadie puede dudar de los innumerables beneficios que tiene la leche materna para nuestras criaturas, no solo a nivel nutricional e inmunológico, sino también a nivel emocional. En el caso de los bebés prematuros o los bebés con problemas de salud, estos beneficios se multiplican. En la población de recién nacidos muy prematuros, los estudios han demostrado que la leche de madre juega un papel crucial en la prevención de complicaciones intestinales (enterocolitis necrotizante), infecciones, displasia broncopulmonar (patología pulmonar crónica) y retinopatía. Dichos beneficios están ligados a la capacidad trófica, antiinfecciosa, inmunomoduladora, así como antioxidante de la leche materna.

También tiene una gran incidencia en la tasa de reingresos posteriores y en el tiempo de ingreso. Este beneficio viene ligado a su capacidad para prevenir infecciones, entre las cuales destacan las de origen respiratorio y gastrointestinal.

Cuando la propia madre no dispone de leche suficiente para alimentar a su hijo, o cuando existe una contraindicación para lactar (como por ejemplo, por estar recibiendo tratamiento quimioterápico) y no puede darle su propia leche a su criatura y se trata de un recién nacido muy prematuro o enfermo ingresado, la mejor opción de alimentación es la leche materna donada de otras madres a un banco de leche.

¿Qué es un banco de leche?

Un banco de leche materna es un centro especializado responsable de la promoción y apoyo a la lactancia materna, y de la recolección, análisis, procesamiento, almacenamiento y distribución de leche materna donada a los pacientes que la necesiten bajo prescripción médica. Además, garantiza la calidad nutricional y la seguridad microbiológica y tóxica del consumo de la leche.

La donación de leche es un acto voluntario y altruista. Por otro lado, la leche donada no debe suponer ningún coste económico adicional a los receptores de la leche donada.

En España, el primer banco de leche se creó en 2001 en las Islas baleares. Actualmente, existen 14 bancos de leche materna situados en diferentes comunidades autónomas, según la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.

INDICACIONES DE LECHE MATERNA DONADA

Cualquier recién nacido que no disponga de leche de su propia madre en cantidad suficiente podría beneficiarse. Sin embargo, dado que la LHD es un recurso escaso, se priorizará su empleo en los siguientes grupos de pacientes de riesgo:

  • Recién nacidos muy prematuros (edades gestacionales <32-34)
  • Recién nacidos de muy bajo peso al nacimiento (peso <1500 gramos)
  • Retraso de crecimiento intrauterino con alteración en la ecografía doppler obstétrica
  • Patología intestinal congénita
  • Realimentación tras ser sometido a cirugía
  • Cardiopatías congénitas
  • Intolerancias digestivas
  • Compromiso de la perfusión sanguínea intestinal secundaria a eventos hipóxico-isquémicos (asfixia, después de una parada cardiorrespiratoria, shock grave)
  • Alergias o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca
  • Desórdenes metabólicos

¿Qué madres pueden ser donantes?

Madres sanas con una lactancia materna establecida. Puede tratarse de mujeres que tengan a su hijo(s) sano(s) o a su hijo ingresado en una unidad neonatal. También se admite la leche de aquellas mujeres cuyo hijo ha fallecido. Las mujeres que desean donar leche pasan una entrevista y unas pruebas analíticas.

¿Qué controles se realizan en un banco de leche?

Se realizan múltiples controles en las diferentes fases del proceso. La leche materna donada considerada apta es sometida a un tratamiento térmico (el más frecuente es la pasteurización Holder) que elimina los posibles microorganismos presentes. Posteriormente, se remite una muestra para realizar un cultivo microbiológico y se congela para su conservación. La leche donada que tras su pasteurización es estéril se considera apta para su distribución. Asimismo, se realiza un análisis nutricional de la leche para poderla clasificar y adaptar a las necesidades de los posibles receptores.

¿Dónde puedo conseguir más información sobre la donación de leche?

Puedes consultar a tu matrona, que podrá asesorarte para contarte, desde la manera de hacer la recolección de leche, hasta el centro más cercano donde podrás depositarla.

Dr. Nadia Raquel García Lara, neonatòloga

Coordinadora del Banco Regional de Leche Materna de la Comunidad de Madrid

Presidenta de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana

 

Julita Fernández Arranz, comadrona en HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es

 


Deja un comentario

Deshacerse de los hábitos nocivos en el embarazo

El consumo de ciertas sustancias, aunque aceptado en nuestra sociedad, puede tener una importante repercusión en nuestra salud y, en el caso de las embarazadas, influencia en el curso de la gestación y del feto.

Tabaco

El consumo de tabaco constituye un problema de salud muy importante, debido a la asociación de su consumo con la aparición de muchas de las enfermedades más prevalentes en nuestra sociedad: cáncer, enfermedades respiratorias, etc. En el embarazo resulta especialmente importante poner atención a su consumo, ya que puede influir en la salud de la criatura de manera importante. Así, podemos encontrar que el consumo de esta sustancia está relacionada con  mayor incidencia de bajo peso al nacimiento, aborto espontáneo y parto prematuro, entre otras.

En lo que se refiere específicamente al peso de la criatura, existe una relación inversa entre la cantidad de consumo y menor ganancia ponderal. No obstante, si el hábito tabáquico se abandona durante los primeros 4 meses de embarazo, el peso de la criatura no se vería afectado y sería similar al de las criaturas cuyas madres no son fumadoras. También es interesante tener en cuenta la asociación entre el síndrome de la muerte súbita del lactante y el tabaco, ya que aumenta el riesgo de que la criatura lo sufra.

Cafeína

Para la población general, tomar cafeína en cantidades superiores a 300 mg —el equivalente a de media, a dos o tres tazas de café al día— puede ser perjudicial. Asimismo, también lo es para parejas que buscan descendencia o para las mujeres embarazadas, ya que su consumo elevado se ha relacionado con problemas de fertilidad, mayor riesgo de aborto, de bebés de bajo peso y de partos prematuros.

No está estimada la cantidad de cafeína que se considera «inocua», por lo que la recomendación general es que se consuma la menor cantidad posible.

A la hora de tener en cuenta los miligramos de cafeína consumida, debemos saber que está presente en gran gran cantidad de alimentos, fundamentalmente refrescos y bebidas energéticas. 

Alcohol

El alcohol es una de las sustancias más peligrosas para la futura criatura, ya que produce secuelas que se pueden manifestar en el momento del nacimiento o en el desarrollo posterior. Es, en nuestra sociedad, la primera causa no genética de retraso mental. Se ha descrito un síndrome específicamente relacionado con el consumo alto de alcohol, el llamado Síndrome de Alcoholismo Fetal, que se caracteriza por por una serie de malformaciones faciales, cardíacas, y de otras vísceras, además por un retraso psicomotor. En la mayoría de las ocasiones, lo que se manifiestan son defectos relacionados con dicho síndrome de manera aislada, lo que llamamos «trastornos relacionados con el síndrome alcohólico fetal».

Este síndrome puede tener repercusión tanto en la infancia como en la adolescencia y la adultez. Los estudios lo relacionan con mayor incidencia de cuadros epilépticos, déficit de atención con o sin hiperactividad, autismo y trastorno generalizado del desarrollo y el aprendizaje, trastornos de la personalidad y adicciones a drogas, entre otros.

Tu matrona te ayuda

En el seguimiento del embarazo, la matrona recogerá la información referente al consumo de estas sustancias; si has pensado en reducir o eliminar su consumo puedes buscar su consejo y apoyo para un mayor nivel de salud para ti y tu bebé.

Julita Fernández Arranz, comadrona en HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es


Deja un comentario

Aproximándonos a otras realidades: la mutilación genital femenina

La mutilación genital femenina (MGF) es la resección parcial o total de los genitales externos femeninos sin ningún motivo médico. La edad i la forma en que se practica varía según el grupo étnico, el país y el nivel socioeconómico de la familia. Es una práctica ancestral fuertemente arraigada a unas creencias socioculturales que marcan el transcurso de la vida de la comunidad y conlleva graves consecuencias físicas, psíquicas y sexuales que acabarán marcando para siempre la vida de las mujeres que la padecen. Hoy en día, la OMS estima que entre 130 y 140 millones de niñas han sido mutiladas y que unos 3 millones corren el riesgo de serlo.

La OMS define los siguientes tipos de mutilación genital femenina:

La MGF es una marca de identidad y de pertenencia étnica y de género que se realiza con la convicción de ser beneficiosa, puesto que permite a las niñas entrar a la edad adulta y ser mujeres respetables para la comunidad. La MGF precisa, por tanto, una atención específica y muy sensible y es necesario abordarla desde un discurso respetuoso, eliminando cualquier tipo de prejuicio o estereotipo, basado en el conocimiento y la comprensión mutua para redefinir o sustituir esta práctica. Para ello es necesario promover valores tradicionales positivos que contribuyan a eliminar el riesgo de millones de niñas a padecer daños físicos, psíquicos y sexuales. Dicho esto, tenemos como matronas la obligación ética y legal de implicarnos en la lucha contra la MGF y por ello debemos cumplir con los protocolos de prevención con una respuesta coordinada e integral que vele por el bienestar y proteja las niñas susceptibles a ser mutiladas. Nuestro papel, en tanto que agentes de la salud especialistas en la salud sexual y reproductiva de la mujer, consiste también en detectar, atender y acompañar a mujeres que han estado mutiladas, ya sea durante el embarazo para prevenir las graves complicaciones que pueden surgir en el parto, o bien para proteger su sexualidad ofreciéndoles la posibilidad de reparar la mutilación, garantizando así su derecho a recuperar la integridad de su cuerpo y a disfrutar de su sexualidad.

Por ello debemos aproximarnos a otras realidades, aprender y luchar conjuntamente y al lado de las mujeres con el objetivo de prevenir y proteger a millones de mujeres y niñas ante practicas que vulneran su integridad.

Queremos dedicar esta entrada a todas las mujeres que luchan día tras día para defender nuestros derechos.

Para más información, os invitamos a consultar los siguientes enlaces:

–      Guía para profesionales. La MGF en España: prevención e intervención

–      Nota descriptiva de la OMS sobre la mutilación genital femenina

 

Cristina Armengol Calafell, residente de matrona de primer año en el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida


Deja un comentario

Colecho y Lactancia materna

Un trabajo publicado en Pediatrics, la revista de la Academia Estadounidense de Pediatría, muestra que la prevalencia de la lactancia materna es significativamente mayor entre los bebés que comparten cama con sus padres durante los primeros 15 meses después del nacimiento. En este estudio, los autores descubrieron que aproximadamente un tercio de las madres inglesas compartían cama con sus hijos de manera regular: algunas solo durante el período de lactancia, otras cuando el niño era algo mayor, y el 6 % desde el nacimiento hasta que el niño llegaba a la edad escolar (Blair,2010). Además, en ocho estudios anteriores a este, también se encontró una asociación positiva entre la lactancia materna y el colecho (Buswell,2007).

Entre los efectos protectores encontramos que el contacto cercano de los padres y sus bebés durante la noche se asocia con menos llanto, menos ataques de apnea, menores niveles de estrés y mayor crecimiento diario (Field,1995). Asimismo, compartir la cama también protege del síndrome de muerte súbita infantil (SIDS) (Kibel,2000). De hecho, en las culturas donde compartir cama es la norma (Japón, Hong Kong) las tasas de SIDS están entre las más bajas del mundo (Fukai,2000;Lee,1999).

Sin embargo, han surgido preocupaciones sobre los posibles peligros para los bebés que duermen en las camas de sus padres. En situaciones normales, los padres que duermen con sus bebés son sensibles a las señales de su bebé y están atentos a sus necesidades durante la noche (Links,2010). La asociación entre compartir cama y las muertes infantiles ocurre principalmente cuando los padres no responden a sus bebés debido al uso de alcohol, drogas o medicamentos para dormir. En líneas generales, se apunta a que con medidas sencillas como el uso de barandillas, un colchón firme sin ropa de cama mullida y evitando el alcohol, el tabaquismo, las drogas o los medicamentos para dormir, se podría mantener a los bebés de forma segura en las camas de sus padres (Links,2010).

Según el antropólogo y experto en sueño infantil James McKenna, «Cuando se practica con seguridad, el colecho con la lactancia materna representa un sistema de cuidado de niños altamente efectivo, adaptativo e integrado que puede mejorar el apego, la comunicación, la nutrición y la eficiencia inmune del lactante gracias al aumento de la lactancia materna y al aumento de la supervisión de los padres y del afecto mutuo que acompañan a esta práctica» (McKenna,2002).

Carlos Saus Ortega, matrón del Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València

Texto presentado al concurso de Matronas y tú 2017

 

Imagen destacada tomada de Infant Sleep Information Source. Fotógrafo: Rob Mank.


Deja un comentario

Listeria y embarazo

La listeria es una bacteria que causa una infección denominada listeriosis. Esta infección es poco común en la población en general, sin embargo, su frecuencia aumenta durante el embarazo, en el feto y en el recién nacido debido a que en estos casos el sistema inmune está disminuido. En nuestra población es una infección poco frecuente y lo más habitual es que la adquiera la futura mamá tras el consumo de determinados alimentos, como la leche cruda o cualquier tipo de quesos elaborados con leche cruda, embutidos, comida precocinada y carnes poco cocinadas. La listeriosis se puede producir en cualquier momento de la gestación.

En muchas ocasiones la infección en la madre no da ningún tipo de sintomatología. En otras, se pueden producir síntomas parecidos a un cuadro gripal, dolor abdominal y amenaza de parto prematuro, incluso días después de haber consumido alimentos contaminados. Sin embargo, lo que más nos preocupa de esta infección es que, ocasionando síntomas en la mamá o no, se puede transmitir al feto a través de la placenta y puede causar problemas muy importantes, como por ejemplo, un nacimiento prematuro del bebé, abortos, problemas neurológicos en los recién nacidos e incluso la muerte fetal.

En caso de presentar síntomas es importante informar al médico o a la matrona para que se efectúen los análisis correspondientes. Si el diagnóstico se hace durante el embarazo se pueden dar antibióticos a la mamá en altas dosis durante un tiempo prolongado para prevenir que afecte al feto.

Por ello, lo más importante es la prevención, y es imprescindible que la futura mamá tome una serie de precauciones para evitar infección:

  • Lavarse cuidadosamente las manos tras haber manipulado alimentos.
  • No manipular al mismo tiempo alimentos crudos y cocinados.
  • Lavar cuidadosamente las frutas y verduras si se van a consumir crudas.
  • Cocinar muy bien todos los alimentos, sobre todo las carnes y pescados.
  • Evitar consumir pescados ahumados y mariscos crudos.
  • Consumir siempre leche y quesos previamente pasteurizados (viene indicado en la etiqueta del producto).
  • Evitar los embutidos, el fiambre al corte, salchichas y patés refrigerados.
  • Evitar el consumo de ensaladas preparadas que venden en los supermercados, especialmente las que contienen huevo y pollo.
  • Recalentar las sobras a alta temperatura.
  • Se aconseja consumir los alimentos refrigerados en el menor tiempo posible, debido a que la listeria puede crecer a bajas temperaturas.
  • Limpiar frecuentemente el frigorífico.

 

Esther Calleja Galindo, matrona del Hospital Clínico Universitario de Valladolid
Entrada ganadora del concurso de Matronas y tú 2017


Deja un comentario

«Matronas unidas en la diversidad familiar y cultural»

Gran Canaria fue sede los pasados 5, 6 y 7 de octubre del II Congreso de la Asociación Canaria de Matronas (ACAMAT) y XVI Congreso de la Federación de Matronas de España (FAME) en el marco incomparable del auditorio Alfredo Kraus.

El lema del congreso, «Matronas unidas en la diversidad familiar y cultural» pretendía dar visibilidad a la adaptación que las matronas han de realizar día a día para ofrecer cuidados de calidad a la salud afectivo-sexual y reproductiva de las distintas variantes de familias y culturas que forman parte de nuestra sociedad actual, tan rica, diversa y diferente a los estereotipos clásicos.

Durante 3 días, mesas sobre responsabilidad y toma de decisiones, lactancia materna, buenas prácticas, bioética y anticoncepción permitieron a matronas llegadas desde todos los puntos de España compartir conocimientos, experiencias y observar, desde otros puntos de vista, el día a día del trabajo de acompañar a las mujeres en todos los aspectos de su salud reproductiva y sexual.

También en el espacio de comunicaciones y posters, las matronas pudieron exponer la contribución que sus estudios, revisiones bibliográfica, etc., realizan al campo de conocimiento de esta profesión.

El viernes por la mañana las congresistas se reunieron a la salida del auditorio para protagonizar la Marea rosa, una campaña para revindicar las competencias profesionales de las matronas y denunciar la falta de equidad en la atención de la mujer durante los procesos normales de su vida sexual y reproductiva, y que coloreó la calle como cada año en este tipo de eventos.

La novedad de este año fue la incorporación de un concurso promovido por este mismo blog de entradas y de blogs dirigidos a la población general con temas relacionados con la profesión. Con esta iniciativa se trata de visibilizar el papel de la matrona al lado de la mujer, y de ejemplificar como las nuevas tecnologías apoyan a la difusión de conocimiento. Las ganadoras del concurso fueron Esther Calleja Galindo, por su post Listeria y embarazo, y Mercedes Bárbara Ramírez Orduña por el blog Ayúdanos que somos padres.

ETM_4770 copy.jpgETM_4785ETM_4806

Julita Fernández Arranz, comadrona en HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es


Deja un comentario

Métodos anticonceptivos IV: el método MELA

El método de la amenorrea de la lactancia (MELA) es un método anticonceptivo muy sencillo de utilizar, además de barato e inocuo.

Se basa en la infertilidad natural que se produce al amamantar, ya que la prolactina y la succión frecuente del bebé consiguen bloquear la producción hormonal que se necesita para ovular.

La prolactina es una hormona —sustancia que producen algunas glándulas del cuerpo y que interviene en el funcionamiento de otros órganos— segregada por la glándula pituitaria que se encuentra en el cerebro.

La función de esta hormona es la producción de leche en las glándulas mamarias. Además, inhibe la producción de otras hormonas y actúa sobre el cuerpo lúteo del ovario, causando así la supresión de la ovulación.

Las mujeres que lactan presentan un periodo de amenorrea (sin regla) e infertilidad que puede durar desde dos meses hasta dos años o más. El reinicio de la regla es un indicador importante del retorno de la fertilidad de la mujer.

No hay ninguna contraindicación para su uso y no hay evidencia de que exista un efecto negativo sobre la salud de la mujer.

¿Qué condiciones se deben cumplir?

Para garantizar su alta eficacia se deben cumplir las siguientes condiciones:

  • La criatura debe ser menor de 6 meses. A partir de los 6 meses se empiezan a ofrecer otros alimentos distintos a la leche materna, la criatura empieza a mamar un poco menos, y esto puede desencadenar una ovulación.
  • La madre no debe tener la menstruación. Las pérdidas de sangre que se producen durante los dos primeros meses que siguen al parto (56 días posparto) no se consideran sangrado menstrual. Se considera que la menstruación ha regresado cuando hay algún tipo de pérdida de sangre durante dos días consecutivos fuera de los primeros 56 días postparto.
  • Lactancia exclusiva. Durante los primeros 6 meses la criatura no debe tomar nada más que pecho, ni agua, ni infusiones, ni otros alimentos.
  • Lactancia a demanda y con tomas frecuentes: sin descanso nocturno de más de 6 horas ni diurno de más de 4 horas.

Si se cumplen estas condiciones, la eficacia de este método es muy alta. El porcentaje de éxito es del 98-99 % durante los primeros 6 meses después del parto.

En el momento en que alguna de estas condiciones cambia, disminuye la seguridad y se aconseja que buscar otro método anticonceptivo complementario o alternativo.

Puedes leer más sobre otros métodos anticonceptivos en los siguientes enlaces.

¿Deseas una atención personalizada? Consulta con tu matrona, ella te asesorará sobre los métodos que mejor se adapten a tu situación.

Ángela Verdú, matrona del Centro de Salud de Banyeres, Alicante


1 comentario

Menstruación posparto: ¿cuándo vuelve?

Muchas mujeres nos preguntamos cuándo volveremos a tener la menstruación tras el parto. A menudo consideramos la recuperación del ciclo menstrual un signo de vuelta a la normalidad y, por tanto, a la fertilidad. Este conocimiento nos es útil tanto para buscar otro embarazo como para utilizar métodos anticonceptivos adecuados si queremos evitarlo.

La menstruación es el sangrado mensual normal que se produce durante toda la vida fértil de la mujer. Todos los meses el cuerpo se prepara para un posible embarazo. Cuando esto no ocurre, el óvulo se expulsa a través de la vagina con sangre y otras sustancias procedentes del interior del útero que debían acoger al embrión.

Tras el parto se produce una pérdida vaginal, llamada loquios, en la que se expulsa sangre y restos del parto y del revestimiento del útero que se ha formado durante el embarazo. Esta pérdida vaginal tiene una duración variable de entre 20 y 45 días y tiene un olor característico; a medida que pasan los días, pasa de tener un color más rojo a un color más rosado o blanquecino.

A partir de la finalización de los loquios puede ser que vuelva la regla, pero ¿cuándo?

Es difícil establecer un momento concreto posparto en el que la menstruación vuelve, ya que va a depender de factores diferentes en cada mujer, como por ejemplo, de si damos pecho o no, de cómo eran las reglas antes del embarazo, de si tomamos anticonceptivos, etc. Sin embargo, sí podemos ofreceros algunas orientaciones.

El 40 % de las mujeres que no amamantan suelen tener la primera menstruación durante las primeras 10 semanas después del parto. La prolactina (hormona de la lactancia) no se mantiene elevada y, por tanto, las hormonas que regulan la función normal del ovario, como la progesterona y los estrógenos, vuelven pronto a sus niveles normales. Es por ello por lo que el resto de las madres no lactantes suelen volver a tener ciclos menstruales sobre los 4 o 5 meses posparto.

Las mujeres que amamantan no tienen un tiempo establecido, pero en general la recuperación de la menstruación es más tardía. Se considera un mecanismo de protección de la naturaleza, que ahorra la perdida sanguínea y protege a madre y criatura de un nuevo embarazo demasiado precoz. Durante la lactancia la producción de la prolactina propiciada por la succión frecuente de la criatura inhibe la función del ovario. No se produce ovulación, y durante muchos meses posparto no aparece la menstruación. Tan solo el 1-2 % de las mujeres que amamantan exclusivamente durante los primeros 6 meses tendrán alguna menstruación durante este tiempo.

A partir del sexto mes y con la incorporación de la alimentación complementaria, puede disminuir la frecuencia de las tomas. En ese caso, si disminuyen los niveles de prolactina y aumentan los de estrógenos y progesterona, puede reaparecer la menstruación. Cerca del 60 % de mujeres que amamantan la tienen entre el sexto y el octavo mes, aunque algunas pueden tener su primera regla incluso al cabo de 18 meses o más.

¿Hay un tiempo límite para que vuelva la regla?

Mientras se esté amamantando no hay un tiempo límite para el retorno de la menstruación. Es posible e igualmente saludable que tarde unos pocos meses o que incluso esté años sin aparecer. En caso de optar por lactancia de fórmula o tras acabar la lactancia natural, la menstruación suele aparecer en los primeros seis meses.

¿Cómo serán mis primeros ciclos tras el parto?

Hay que tener en cuenta que los primeros ciclos posparto pueden ser irregulares, incluso en algunos puede que no haya ovulación. La duración y la cantidad del sangrado pueden ser variables y diferente a los ciclos habituales previos al embarazo.

Estas alteraciones de tu patrón habitual son absolutamente normales, ya que los niveles hormonales aún no son estables. Poco a poco se irán normalizando los ciclos, aunque no siempre serán exactamente iguales a los previos a tu embarazo, especialmente si ha sido el primero.

Si deseas más información sobre la menstruación u otros temas relacionados con el puerperio, acude a tu matrona. Estamos a tu disposición para acompañarte y asesorarte sobre salud reproductiva y salud sexual.

Ángela Verdú, matrona del Centro de Salud de Banyeres, Alicante