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El blog de la FAME


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Fitoestrógenos: hormonas naturales para la menopausia

En la actualidad, el climaterio y la menopausia son aspectos muy importantes. El gran interés que despiertan se debe al incremento exponencial del número de mujeres climatéricas a causa de la prolongación de la vida media de la mujer. Actualmente la esperanza de vida de la mujer es de 85,6 años según el INE. Por lo que hoy en día la mujer vive más de un tercio de su vida en esta etapa.

La menopausia se produce como consecuencia de la disminución de la producción de óvulos en los ovarios, lo cual conlleva una reducción de los niveles de estrógenos y progesterona. Debido a la reducción de los niveles de estas hormonas, la mujer experimenta cambios tanto a nivel físico como psicológico.

Para evitar que los cambios sean tan bruscos, algunos médicos recomiendan consumir algún tipo de hormona química. Sin embargo, no en todos los casos son aconsejables, y por eso hoy hablaremos de los fitoestrógenos.

Durante miles de años las mujeres han recurrido a la madre naturaleza para mantener sanos a los miembros de la familia. Actualmente, los estudios científicos objetivos están ampliando esta sabiduría intuitiva, confirmando lo que las mujeres sabias han sabido siempre, que las plantas contienen una amplia variedad de ingredientes —ácidos grasos esenciales, fitoestrógenos y antioxidantes— que nos sanan y contribuyen a mantenernos sanos en todas las fases de nuestra vida, incluidas la menopausia y el climaterio.

Los fitoestrógenos son compuestos químicos no esteroideos de origen natural que se encuentran en más de trescientos productos vegetales, entre ellos algunos que se consumen habitualmente, como la patata, la zanahoria o la manzana. Las semillas de lino y la soja son particularmente ricas en estas sustancias.

La actividad estrogénica de los fitoestrógenos es menor que la de los estrógenos humanos. Igual que los estrógenos, los fitoestrógenos se unen a los receptores estrogénicos de todo el organismo. Dichos receptores están presentes en las superficies de casi todas las células del cuerpo. Cuando se unen ejercen un efecto equilibrador, lo que significa que si el nivel de estrógenos es bajo, tendrán un efecto estrogénico. En cambio, si el nivel de estrógenos es alto, bloquearán a los estrógenos más potentes.

Los fitoestrógenos no estimulan el desarrollo de los tejidos sensibles a los estrógenos, como el de las mamas o el útero. De hecho, se ha comprobado que inhiben los tumores de mama.

Aunque son muchos los alimentos que contienen fitoestrógenos, vamos a hablar principalmente de las semillas de lino y de la soja.

Semillas de lino

Propiedades:

  • Efectos anticancerígenos: debido a la capacidad reguladora de la producción, la disponibilidad y la acción de las hormonas que produce el cuerpo, se pueden utilizar en la prevención y el tratamiento del cáncer de mama y de colón.
  • Potentes fitoestrógenos: disminuyen la sintomatología climatérica.
  • Antioxidantes: tienen propiedades antivíricas, antibacterianas y antioxidantes, y previenen el daño a nivel celular asociado con el envejecimiento y la enfermedad.
  • Protegen el sistema cardiovascular: disminuyen de modo importante el colesterol malo (LDL), aumentan el colesterol bueno (HDL) y reducen la incidencia de ateroesclerosis.
  • Excelente fuente de fibra.
  • Excelente fuente de grasa omega-3, si están recién molidas.

Cómo consumir las semillas de lino:

Aunque se recomienda consumir semillas de lino doradas por su alto contenido en omega-3 y su buen sabor, las semillas marrones también tienen todos los beneficios nutritivos. Para obtener mejores resultados toma ¼ de taza de semillas recién molidas de tres a siete días a la semana y añádelas a tu comida.

Soja

La investigación médica está confirmando que el consumo regular de proteínas de soja disminuye la frecuencia y la intensidad de los sofocos y otros síntomas climatéricos. A muchas mujeres perimenopáusicas les ha mejorado la piel, el pelo y las uñas, y a muchas se les ha restablecido la humedad vaginal al grado normal. También se ha demostrado que va bien para las mujeres que sufren cambios de humor, síntomas premenstruales, jaquecas, reglas irregulares y aumento de peso. Asimismo, el consumo de soja disminuye la pérdida de calcio a través de los riñones, tiene un efecto inhibidor de trastornos intestinales inflamatorios, y podría reducir el riesgo de padecer cáncer de colón. Además, reduce el riesgo de sufrir cáncer de mama y de endometrio debido a su efecto antiproliferante.

A nivel del corazón, se ha demostrado que el consumo de soja reduce el colesterol LDL, el colesterol total, los triglicéridos y los indicadores de riesgo cardiovascular.

En los huesos, la proteína de la soja ha revelado una propiedad de formar hueso que los estrógenos no tienen.

Cómo consumir soja:

Los estudios sugieren que la mayoría de las mujeres necesitan entre 100 y 160 mg de isoflavonas de soja diarios para conseguir un alivio importante de los síntomas menopáusicos.

Cada una de las raciones siguientes contienen de 35 a 60 mg de isoflavonas de soja: 1 taza de leche de soja, ½ taza de tofu, ½ taza de tempeh, ½ taza de granos de soja, 3 puñados de granos de soja tostados.

Noelia Renedo Cófreces, matrona del Complejo Asistencial Universitario de Palencia

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Climaterio y menopausia: ¿En qué se diferencian?

Existe mucha confusión con estos dos términos. Mientras que el climaterio es una etapa de la vida que fácilmente puede durar años, la menopausia es un momento puntual en la vida de la mujer que se define a posteriori de su aparición.

El climaterio se produce por una disminución progresiva de la producción de estrógenos y un declive de función ovárica, y es una etapa que puede tener repercusiones en todas las esferas de la vida de la mujer.

Las manifestaciones que acompañan esta etapa a nivel físico pueden ser de muy diversa índole, y los desarreglos menstruales son los más frecuentes. Gran parte de estas mujeres comienzan a tener ciclos más cortos, con la aparición de sangrados más abundantes y/o frecuentes para posteriormente tener ciclos cada vez menos frecuentes hasta el cese definitivo de la menstruación.

Otro de los síntomas más referidos por las mujeres son los de tipo vasomotor, más conocidos como sofocos. La disminución de estrógenos tiene efectos sobre el hipotálamo, que también se ocupa del control de la temperatura. Las mujeres sienten un calor intenso que puede venir acompañado de sudoración, palpitaciones y rubor, cuya intensidad varía según la mujer.

Las manifestaciones en la sexualidad suelen ser frecuentes y suelen aparecer en forma de molestias en las relaciones coitales (dispareunia), disminución del deseo o problemas en la fase de excitación. Estos síntomas también van frecuentemente acompañados de problemas de lubricación y sequedad vaginal. Estos síntomas suelen empeorar conforme pasa el tiempo.

A nivel psicológico es frecuente la aparición de insomnio, nerviosismo, ansiedad y otros síntomas como depresión y tristeza, muy ligados a la significación que tiene para algunas mujeres la aparición de esta etapa con ideas como dejar de ser fértil, o cambios vitales como la emancipación de los hijos del hogar.

Insertado en este periodo, está la menopausia, que se define como la última menstruación de la mujer. Dado que en el climaterio muchas mujeres, tal como hemos mencionado, tienen desarreglos con sus menstruaciones, el momento de la menopausia ha de ser definido en la mayoría de los casos una vez ya ha ocurrido, cuando se comprueba que la regla ha cesado de manera definitiva. Según la OMS, se establece con 12 meses de amenorrea. Según la Federación Internacional de Obstetricia y Ginecología (FIGO), son suficientes 6 meses de amenorrea para establecerla.

Tipos de menopausia

  1. Espontánea: producida por el cese fisiológico gradual y progresivo de la función ovárica que ocurre alrededor de los 50 años de edad.
  2. Artificial: producida por el cese de la función ovárica por cirugía, radioterapia o tratamientos médicos.
  3. Precoz: causada por insuficiencia ovárica primaria, en los 5 años anteriores a la edad considerada como habitual en cada país. Según la OMS y la FIGO, en menores de 45 años.
  4. Tardía: cuando se produce en los 5 años posteriores a la edad considerada habitual en cada país. Según algunos autores, en mujeres mayores de 55 años.

¿Es el declive de la mujer?

Rotundamente no. Ambos términos definen una fase más en la vida sexual y reproductiva de la mujer y deberían ser verse desde un punto de vista positivo. Muchas mujeres ven la menopausia como liberadora, ya que pueden disfrutar más de su vida sexual sin temor a un embarazo. Cuidarse adecuadamente ayudará a que la mujer se encuentre plena y mantendrá su estado de salud. mantener hábitos como realizar deporte, no fumar y no consumir café en exceso, realizar las revisiones correspondientes y tener una alimentación adecuada son algunos de los factores que contribuirán a que la mujer se sienta mejor.

¿Quieres más información? Consulta a tu matrona, ella es la especialista en el cuidado de la salud sexual y reproductiva de las mujeres y puede asesorarte de la manera más adecuada, personalizando según tus necesidades.

Julita Fernández Arranz

Matrona HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es