Matronas y tú

El blog de la FAME


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La actividad física en el puerperio: Pilates enfocado al posparto

El embarazo y el parto son procesos muy exigentes para el cuerpo de la mujer, en especial para estructuras como la pared abdominal o el suelo pélvico, que se ven ampliamente modificadas.

Debido al crecimiento del útero, el aumento de peso del mismo y la variación en el centro de gravedad, entre otros, los músculos que las conforman pueden sufrir lesiones. Lo ideal es prevenir y que antes y durante el embarazo haya habido un entrenamiento adecuado tanto del abdomen como del suelo pélvico para obtener la mejor respuesta. Tener un hábito deportivo en el que se incluya adecuadamente el entrenamiento del core —faja abdominal y suelo pélvico— es de gran relevancia no sólo para la mujer en esta etapa de la vida, sino para la población en general.

Tras el parto

  • Es posible que nos encontremos un suelo pélvico fatigado, débil o dañado. La distensión de los sistemas de sostén y suspensión hacen que no se puedan contrarrestar adecuadamente los aumentos de presión intraabdominal.
  • Con el nuevo cambio de gravedad se producen desequilibrios posturales que se traducen en dolor, fundamentalmente de espalda y de pelvis.
  • El cambio de vida que supone ser madre es radical. Aumenta el cansancio —influenciado por la falta de sueño—, la toma de nuevas responsabilidades, etc.

La actividad física para las madres sin ningún problema de salud , en grado moderado y adaptada al momento del puerperio correspondiente, no está contraindicada, ni para la recuperación física y emocional, ni para el normal funcionamiento de la lactancia. Sin embargo, en el momento de iniciarlo, es necesario contar con el adecuado asesoramiento a la hora de iniciarlo y encontrar cuál es el más adecuado para esa mujer, respetando y escuchando su cuerpo.

Beneficios del ejercicio en el puerperio

  • Ayuda a la disminución del peso corporal.
  • Reduce el perímetro de la cintura.
  • Disminuye el dolor de espalda y otras estructuras.
  • Ayuda a tener una espalda sana, tonificada y sin tensiones.
  • Mejora la resistencia, la tonificación general y la fuerza.
  • Mejora la estática corporal.
  • Causa bienestar mental: las mujeres tienen menor sensación de cansancio, menos ansiedad y se sienten más positivas y vitales.
  • Mejora los casos de incontinencia con ejercicios específicos.
  • Mejora la circulación sanguínea.

¿Por qué Pilates adaptado al posparto?

Porque el Pilates es una actividad suave, sin impacto, que da una especial importancia al trabajo de la musculatura del core de la que hablamos. La paleta de ejercicios y la posibilidad de incluir plataformas inestables para reforzar el trabajo hacen que esta disciplina sea muy adaptable a todas las mujeres, pero especialmente a embarazadas y mujeres en periodo posparto.

Es importante que el desarrollo de la actividad esté especialmente enfocado a la mujer en su puerperio, para potenciar sus necesidades y evitar lesiones a las que ellas son potencialmente más probables.

¿A quién puedo consultar cuándo y cómo iniciar actividad física tras el parto?

A tu matrona, que al tener información detallada de tu embarazo y tu parto podrá valorar adecuadamente tu estado de salud actual y asesorarte sobre aquellas opciones que más se adapten a tus necesidades.

Julita Fernández Arranz, Comadrona en el HGU Gregorio Marañón

www.aquantal.es

 

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Registro cardiotocográfico (monitores)

Los monitores (registro cardiotocográfico) son un procedimiento no invasivo muy utilizado entre las embarazadas, por lo que es un tema que merece atención.

Imagen extraída de blog.medicapanamericana.com

Imagen extraída de blog.medicapanamericana.com

Cuando hablamos de embarazo de bajo riesgo o sin complicaciones, podemos decir de forma general que los monitores, dependiendo del área sanitaria y sus protocolos pueden realizarse a partir de la semana 40-41. Vuestra matrona de referencia os explicará cómo y cuándo tenéis que acudir a esa primera visita y, una vez allí, os irán citando regularmente según criterio facultativo. Habrá embarazadas que no lleguen a ir a la consulta de monitores al ponerse de parto antes de esa fecha, es decir, antes de la semana 40-41, y las habrá que cumpliendo esta fecha tendrán que acudir de forma periódica hasta que se produzca el parto.

Es importante que cuando vayáis a haceros un monitor, lo hagáis bien desayunadas. Esto es algo en lo que vuestra matrona de primaria os hará mucho hincapié.

Una vez llegados al punto de visitar la sala de monitores en la que la matrona os realizará este procedimiento, os encontraréis con los famosos aparatos que utilizamos para medir dos parámetros:

  • La dinámica uterina o contracción.
  • La frecuencia cardíaca fetal o latido fetal.

Estos parámetros son medidos a través de lo que llamamos transductores, dos utensilios que se colocan, uno en la parte alta del abdomen (fondo o cuernos uterinos), y otro en la parte baja del abdomen, bien en la zona central por encima del pubis o en los laterales, dependiendo de cómo esté colocado el dorso fetal (punto de referencia para poder escuchar el corazón del feto). Para saber dónde está colocado el dorso fetal, puede ser que la matrona palpe el abdomen, realizando lo que se llama las maniobras de Leopold, que es una práctica para obtener información sobre la estática del feto, lo que nos permite localizar su dorso tal y como muestra la siguiente imagen:

Imagen extraída de danielrestituyo.blogspot.com

Imagen extraída de danielrestituyo.blogspot.com

Una vez delimitado el fondo uterino y el dorso fetal, se colocan los transductores en el punto de referencia. El transductor fetal precisa, además, un gel para poder captar y transmitir el latido fetal. Una vez colocado ambos captores, la información recogida de las contracciones y del latido quedarán registradas en una gráfica en la que se podrá ver tanto la información sobre la frecuencia, la intensidad y la duración de las contracciones si las hubiera, como las variaciones del latido fetal que nos permiten observar el bienestar fetal.

Imagen extraída de koamama.com

Imagen extraída de koamama.com

Durante el procedimiento, la matrona estará vigilando el registro para alertar ante cualquier anomalía que observe. Una vez terminada la consulta, se retirarán los transductores y el gel sobrante y se pasará a valorar toda la información recabada (junto con el facultativo) para dar o no una nueva cita.

Aprovecha la consulta para preguntar todas las dudas que tengas, y si aún así te queda alguna más, consulta con tu matrona de área.

Raquel Herrero, matrona de Atención Especializada del Departamento de Salud de Alicante (San Juan).


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Estreñimiento y embarazo: cuando lo cotidiano se vuelve obstáculo

El cuerpo humano está diseñado para cumplir una serie de funciones que nos permiten funcionar diariamente de forma eficaz, física y social. El embarazo supone un desafío para algunas de estas funciones que previamente hemos dado por supuestas. Una de ellas es el ritmo intestinal.

El estreñimiento afecta principalmente a las mujeres. Casi un 40 % de mujeres lo sufren en algún momento de su vida. Durante el embarazo, se convierte en uno de los trastornos del aparato digestivo más frecuentes. Los cambios hormonales y las alteraciones que conllevan en el aparato digestivo, son las causas más frecuentes de este problema. A esto hay que añadirle ciertos cambios de hábitos y la toma de medicación, como los suplementos de hierro y calcio, que pueden producir efectos astringentes o laxantes dependiendo de cada mujer.

Aunque no reviste gravedad, sí que resulta muy molesto y produce mucha incomodidad. En algunos casos puede complicarse con fisuras anales previas o hemorroides. Esto genera dolor y malestar frecuente.

¿Cómo podemos mejorar nuestro tránsito intestinal?

Lo primero que debemos identificar es la causa. Tu matrona, a través de la información que le proporciones, te puede ayudar a identificar el origen del problema para darle la solución adecuada.

Si está relacionado con alguna medicación o suplementos alimenticios, habrá que valorar primero si realmente necesitas tomarla o si la estás usando como fruto de una práctica rutinaria. En todo caso, siempre se pueden buscar alternativas que sean menos agresivas con la mucosa intestinal. Y si no la necesitas, existe la posibilidad de dejar de usarla. Para ello necesitas consultar con tu matrona o tu médico de familia.

Pero el gran desafío lo tenemos en nuestros hábitos diarios.

Es importante que tomemos fibra en nuestra dieta. Especialmente la llamada fibra hidrosoluble. Esta se encuentra en las frutas, verduras y hortalizas, principalmente en las crudas. Podemos utilizar también la de los cereales integrales, pero teniendo en cuenta que se debe acompañar de un abundante aporte de agua. En caso contrario podemos provocar heces grandes y voluminosas pero sin la hidratación suficiente para transitar por el intestino debidamente.

Otro factor importante es el tiempo. Con este ritmo de vida acelerado que llevamos, se nos olvida que hay procesos que requieren olvidarse del reloj. Nuestro intestino se mueve de forma refleja. Cuando comemos se produce un movimiento en forma de onda cuyo fin es mover el contenido del bolo alimenticio de la digestión a lo largo del intestino. Este es el momento ideal para estar pendiente de las señales que nos da el organismo y acudir a nuestra cita con el WC. Sentarse sin prisas y esperar a que el movimiento reflejo mueva las heces hacia la salida. Cuando sintamos la necesidad de evacuar no debemos posponerla. Una vez se pasa ese movimiento involuntario resulta casi imposible provocar la evacuación de manera voluntaria.

La postura es también relevante. Diferentes estudios han demostrado que la postura mas facilitadora para la defecación es la posición en cuclillas. Pocas mujeres tienen un entrenamiento muscular que le permita adoptar esta postura por mucho tiempo seguido. Además, los inodoros modernos no favorecen esta posición. Podemos conseguirla utilizando un pequeño reposapiés o taburete que mantenga las rodillas por encima del nivel de las caderas e inclinando el tronco del cuerpo hacia delante. De esa forma mimificamos en cierta medida la posición en cuclillas aunque no tengamos el mismo apoyo plantar que la postura original.

Y, sin duda, un ingrediente que no debe faltar en esta fórmula para vencer el estreñimiento es el ejercicio físico regular. Caminar, nadar, practicar yoga o hacer bicicleta estática son opciones saludables y seguras en el embarazo. Si esto lo combinamos con la práctica de técnicas de relajación, estaremos en mejores condiciones físicas, y eso incluye la salud de nuestro intestino. El tránsito intestinal se ve favorecido por el ejercicio y este, a su vez, tonifica la musculatura que interviene en la defecación.

Resumiendo:

  • Bebe 1,5-2 l de agua al día.
  • Practica ejercicio físico regularmente.
  • Lleva una dieta rica en frutas y verduras crudas. Lávalas muy bien para poder comerlas con la piel.
  • Procura respetar los tiempos para ir al baño y hazlo de forma relajada. Los mejores momentos son por la mañana temprano o después de alguna comida.
  • Hazte con un taburete pequeño para mejorar tu postura.

Consulta con tu matrona para que te oriente en tus necesidades específicas. Recuerda que está ahí para acompañarte profesionalmente y resolver tus dudas en todo aquello que a ti te preocupe.


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Climaterio y menopausia: ¿En qué se diferencian?

Existe mucha confusión con estos dos términos. Mientras que el climaterio es una etapa de la vida que fácilmente puede durar años, la menopausia es un momento puntual en la vida de la mujer que se define a posteriori de su aparición.

El climaterio se produce por una disminución progresiva de la producción de estrógenos y un declive de función ovárica, y es una etapa que puede tener repercusiones en todas las esferas de la vida de la mujer.

Las manifestaciones que acompañan esta etapa a nivel físico pueden ser de muy diversa índole, y los desarreglos menstruales son los más frecuentes. Gran parte de estas mujeres comienzan a tener ciclos más cortos, con la aparición de sangrados más abundantes y/o frecuentes para posteriormente tener ciclos cada vez menos frecuentes hasta el cese definitivo de la menstruación.

Otro de los síntomas más referidos por las mujeres son los de tipo vasomotor, más conocidos como sofocos. La disminución de estrógenos tiene efectos sobre el hipotálamo, que también se ocupa del control de la temperatura. Las mujeres sienten un calor intenso que puede venir acompañado de sudoración, palpitaciones y rubor, cuya intensidad varía según la mujer.

Las manifestaciones en la sexualidad suelen ser frecuentes y suelen aparecer en forma de molestias en las relaciones coitales (dispareunia), disminución del deseo o problemas en la fase de excitación. Estos síntomas también van frecuentemente acompañados de problemas de lubricación y sequedad vaginal. Estos síntomas suelen empeorar conforme pasa el tiempo.

A nivel psicológico es frecuente la aparición de insomnio, nerviosismo, ansiedad y otros síntomas como depresión y tristeza, muy ligados a la significación que tiene para algunas mujeres la aparición de esta etapa con ideas como dejar de ser fértil, o cambios vitales como la emancipación de los hijos del hogar.

Insertado en este periodo, está la menopausia, que se define como la última menstruación de la mujer. Dado que en el climaterio muchas mujeres, tal como hemos mencionado, tienen desarreglos con sus menstruaciones, el momento de la menopausia ha de ser definido en la mayoría de los casos una vez ya ha ocurrido, cuando se comprueba que la regla ha cesado de manera definitiva. Según la OMS, se establece con 12 meses de amenorrea. Según la Federación Internacional de Obstetricia y Ginecología (FIGO), son suficientes 6 meses de amenorrea para establecerla.

Tipos de menopausia

  1. Espontánea: producida por el cese fisiológico gradual y progresivo de la función ovárica que ocurre alrededor de los 50 años de edad.
  2. Artificial: producida por el cese de la función ovárica por cirugía, radioterapia o tratamientos médicos.
  3. Precoz: causada por insuficiencia ovárica primaria, en los 5 años anteriores a la edad considerada como habitual en cada país. Según la OMS y la FIGO, en menores de 45 años.
  4. Tardía: cuando se produce en los 5 años posteriores a la edad considerada habitual en cada país. Según algunos autores, en mujeres mayores de 55 años.

¿Es el declive de la mujer?

Rotundamente no. Ambos términos definen una fase más en la vida sexual y reproductiva de la mujer y deberían ser verse desde un punto de vista positivo. Muchas mujeres ven la menopausia como liberadora, ya que pueden disfrutar más de su vida sexual sin temor a un embarazo. Cuidarse adecuadamente ayudará a que la mujer se encuentre plena y mantendrá su estado de salud. mantener hábitos como realizar deporte, no fumar y no consumir café en exceso, realizar las revisiones correspondientes y tener una alimentación adecuada son algunos de los factores que contribuirán a que la mujer se sienta mejor.

¿Quieres más información? Consulta a tu matrona, ella es la especialista en el cuidado de la salud sexual y reproductiva de las mujeres y puede asesorarte de la manera más adecuada, personalizando según tus necesidades.

Julita Fernández Arranz

Matrona HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es


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El plan de parto

El plan de parto es un documento que confecciona la mujer y/o su pareja, en el cual expresa sus expectativas, deseos, necesidades y preferencias al respecto del nacimiento de su criatura. Tomar previamente algunas decisiones a este respecto permitirá a la pareja estar mucho más centrada en el proceso y vivirlo sin interferencias innecesarias, y a los profesionales les será de gran ayuda.

Las decisiones en el plan de parto pueden ser modificadas en el momento que la pareja quiera, dependiendo de los deseos actuales de ambos o de cómo se esté desarrollando el parto.

Tener suficiente tiempo para sopesar todas las posibles opciones a la hora de plantear dicha asistencia resulta de gran importancia. La mejor etapa para confeccionarlo sería entre la semana 28 y la 32.

En función del centro, será necesario que el plan de parto se mande con antelación, o bien que se hagan llegar varias copias al centro para los departamentos de atención al
usuario, el servicio de ginecología y obstetricia o para el servicio de neonatología.

Una vez hechos los trámites que el centro requiera puedes consultar con la persona que te reciba en el hospital para saber a qué profesional debes entregar el plan de parto.

Resulta de mucha ayuda que te informes, en la manera de lo posible, sobre aquellos aspectos que tienen relación con el parto y el posparto inmediato. Las clases de preparación al nacimiento, leer información fiable que hable sobre este momento, y tu matrona de referencia pueden resultar muy útiles para este fin.

La viabilidad de un plan de parto depende de muchos factores. Quizá el más importante sea el mismo desarrollo del proceso, pero también otros como las preferencias incluidas. En ningún hospital se dará aprobación a un plan de parto que recoja prácticas perjudiciales para la madre y/o la criatura.

Algunas cuestiones que pueden incluirse en el plan de parto

Si deseas o no estar acompañada y quién va a acompañarte.

Si deseas utilizar tu ropa durante el proceso o prefieres la del hospital.

Si quieres escuchar música, y si en el caso que en el hospital no hubiera infraestructura para hacerlo posible, si la puedes traer tú misma cuando ingreses (resulta muy útil haber realizado previamente una visita al centro para ver de qué elementos disponen y cuáles deberás traer).

Cómo manejar el dolor de parto: si deseas métodos de alivio no farmacológicos como la inmersión en agua o la ducha, la pelota de partos, analgesia epidural, etc.

Si tú o tu pareja queréis cortar el cordón umbilical en el momento del nacimiento.

Y muchas otras más.

A la hora de realizar el plan de parto, tu matrona de referencia puede asesorarte. Ella podrá solventar las dudas que puedan surgir.

Julita Fernández Arranz, matrona del HGU Gregorio Marañón (Madrid)

http://www.aquanatal.es


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Sexualidad a lo largo de la vida: la matrona, profesional de referencia

La sexualidad es importante en la vida del ser humano, ya que nos acompaña siempre a lo largo del camino y nos proporciona bienestar y satisfacción. Sin embargo, no se vive de la misma manera a unas edades que a otras; desde que nacemos hasta que morimos, nuestro cuerpo y nuestra mente evolucionan (a veces a distinto ritmo), lo que puede afectar nuestra sexualidad.

A pesar de lo que mucha gente pueda pensar, la mayoría de los expertos opinan que nuestra capacidad para experimentar placer erótico se inicia con el nacimiento y no tiene por qué desaparecer hasta la muerte. No obstante, es cierto que la edad puede intervenir de alguna manera en diversos aspectos físicos y psicológicos de la sexualidad, de tal modo que, mientras que los cambios biológicos vinculados a la edad son más universales, las respuestas de las personas a estos cambios varían enormemente.

Sexualidad en la infancia

La búsqueda de sensaciones placenteras acompaña a los seres humanos desde el principio de su vida. No es extraño ver cómo, desde muy pequeños, los niños tienen erecciones y las niñas lubricación vaginal cuando se tocan los genitales o como respuesta a estímulos afectivos a través de las caricias, durante el baño o cuando son alimentados mediante el pecho materno. Todo esto se trata de algo normal.

A partir de los tres años, los niños ya han descubierto que la estimulación genital produce placer y suelen recurrir a ella primero en solitario y, a partir de los 6 o 7 años, forma parte de sus juegos con otros niños. Poco a poco, van aprendiendo a poner límites y comienzan a formarse ideas sobre la sexualidad basándose en los mensajes, verbales y no verbales, que reciben de sus padres.

La actitud de los padres y los educadores hacia la sexualidad puede tener una gran repercusión en el futuro. La hostilidad puede provocar un rechazo o actitud de culpa hacia la sexualidad. Durante la infancia se va construyendo la manera con la que nos relacionamos con nuestro cuerpo y cómo vemos los demás cuerpos, por eso, es importante que aspectos como la autoestima, el sentido del placer, la responsabilidad hacia uno mismo y hacia los otros, así como el respeto empiece a hablarse dentro de la familia.

Sexualidad en la adolescencia

Con el desarrollo puberal y los cambios en la imagen corporal, los adolescentes sienten una preocupación muy especial por su atractivo personal.

Es la época del aprendizaje de las relaciones sexuales románticas, del grado de compromiso emocional. Además, la intimidad aumenta a medida que se van haciendo mayores y van teniendo diferentes experiencias. Se consolida la orientación sexual.

Las fantasías sexuales son frecuentes durante la adolescencia y acompañan la masturbación en muchas ocasiones; no es extraña la utilización de material pornográfico. El petting y la actividad bucogenital constituyen las prácticas más frecuentes. La actividad sexual coital se convierte para muchos en una meta a conseguir.

Sexualidad en los adultos

La expresión de la sexualidad está condicionada por las experiencias previas y por cómo se ha cultivado. Así, en personas para quienes la sexualidad sea una parte importante en sus vidas, se podrá apreciar una riqueza en las múltiples relaciones sexuales; la diversidad del juego erótico puede ser infinita.

La sexualidad está en continua evolución y, a medida que avanzamos en edad y quizá en experiencia sexual, podemos disfrutar de una sexualidad más madura, a veces con mayor compenetración en la pareja y, quizá, a saber mucho mejor cuál es nuestra relación con el placer, con la pareja, y poder, también, experimentar diferentes opciones en la práctica sexual, así como elaborar aspectos relacionados con la identidad de género o la identidad sexual. No obstante, la evolución sexual es absolutamente personal y muy diversa. Lo importante es poder disfrutar plenamente de ella en cada momento. Con la edad se producirán toda una serie de cambios que modificaran en ocasiones el deseo y el placer, pero no limitan en absoluto el seguir disfrutando de una sexualidad enriquecedora para la persona.

Entre dichos cambios destacan:

  • Disminución de la secreción de andrógenos en el hombre y de estrógenos en la mujer (con una fuerte caída después de la menopausia).
  • Aparecen en el cuerpo los primeros signos de envejecimiento.
  • Disminución de las obligaciones para con los hijos, etc.

La forma en que cada persona (hombre o mujer) ha logrado autorrealizarse profesional, familiar y socialmente condiciona cómo se vive en este periodo como ser sexuado.

Sexualidad en la vejez

Muchas veces no es reconocida y aceptada en la sociedad, porque los modelos que se proponen de sexualidad (genital y procreadora) y de vejez (deterioro y marginación) son incompatibles entre sí.

El declive en la respuesta fisiológica del orgasmo ante los estímulos sexuales puede ser problemático para aquellas personas que no hayan cultivado otras formas de expresión de la sexualidad (caricias, besos, etc.).

Es importante matizar que en esta etapa de la vida la sexualidad también existe.

Sexualidad y matrona

Durante los diferentes momentos de construcción de la sexualidad, la matrona es el profesional que puede proporcionar información, contribuir a la reflexión sobre creencias y actitudes, ayudar a disfrutar de la sexualidad sin riesgos, mejorar la vivencia de la sexualidad y la relación con el cuerpo, así como a solucionar dificultades con las relaciones afectivo-sexuales, a desmitificar creencias erróneas y a normalizar las diferentes opciones de vinculación amorosa con otras personas y con uno mismo/a. Si tienes preguntas sobre la sexualidad, si hay algún aspecto que quieres compartir porque te preocupa o porque simplemente quieres hablarlo, la matrona te puede ayudar en tu centro de salud.

La matrona es el profesional sanitario de referencia para la atención a la mujer en los aspectos relacionados con la salud sexual y reproductiva a lo largo de toda su vida.

Entre sus competencias en el campo de la salud sexual y reproductiva destacan:

  • Proporcionar información de calidad.
  • Dar consejo afectivo sexual y consejo reproductivo a la mujer, jóvenes y familia.
  • Promover una vivencia positiva y una actitud responsable de la sexualidad en la población y asesorar en materia de anticoncepción y prevención de comportamientos de riesgo para evitar y/o disminuir los embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual (ITS).

Si lo necesitas, ¡acude a tu matrona!


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¿Qué es la candidiasis vaginal?

Una parte importante de las consultas a las matronas se realizan por molestias vulvovaginales o cambios en el flujo vaginal. De entre las infecciones que pueden cursar con este cuadro, la candidiasis vaginal es la más frecuente en nuestro medio.

La candidiasis está producida, en la mayoría de los casos, por un hongo llamado Candida albicans, aunque no es el único que puede causarla. Este microorganismo también puede formar parte de la flora vaginal normal, sin causar patología. La candidiasis está encuadrada en el grupo de la vulvovaginitis, junto a tricomoniasis vaginal y la vaginosis bacteriana.

¿Qué es lo que la produce?

La candidiasis no se considerada una enfermedad de transmisión sexual. Entre los factores que influyen en su aparición están todos aquellos que alteren el pH o desequilibren la flora saprofítica vaginal, como pueden ser el uso de antibióticos, el uso de anticonceptivos hormonales, el embarazo, el estrés, el uso ropas ajustadas o de tejidos sintéticos o realizarse duchas vaginales. Además, enfermedades como diabetes mellitus, la ferropenia o la inmunosupresión favorecen su aparición.

Síntomas más frecuentes

Los síntomas más frecuentes son fundamentalmente el prurito (picazón) en la vagina o la vulva y la leucorrea (exceso de flujo vaginal), que puede variar desde muy líquida a espesa y grumosa. Además, pueden aparecer otros síntomas como escozor o quema­zón, dispareunia (dolor al mantener relaciones sexuales), disuria (dolor al orinar), y eritema (enrojecimiento) en paredes vaginales o en la vulva.

¿Cómo se diagnostica?

El primer paso será realizar una historia detallada de la paciente, en la cual se tendrán en cuenta los cuadros previos que haya podido tener la mujer. Asimismo, se reseñarán los síntomas que presente la paciente y los signos observados.

El diagnostico en laboratorio se realiza fundamentalmente mediante exudado vaginal, una prueba que se realiza extrayendo una muestra de flujo vaginal mediante un hisopo, para posteriormente cultivarlo.

¿Cómo se trata?

El tratamiento va enfocado a aquellas pacientes con síntomas o a aquellas con episodios de candidiasis de repetición (un mínimo de 4 episodios al año). No son susceptibles de tratamiento aquellas mujeres a quienes se les haya detectado cándidas en una citología rutinaria o en cualquier otro examen y no presenten síntomas.

El tratamiento puede ser oral, vaginal o tópico dependiendo del caso, en monodosis o en multidosis con antimicóticos y azoles. No es necesario tratar a la pareja sexual si está asintomática salvo excepciones. Es necesario tener en cuenta que algunas fórmulas intravaginales pueden dañar la integridad de los métodos barrera de anticoncepción, por lo que es recomendable tomar precauciones al respecto.

Modificar hábitos como utilizar ropa interior de fibras naturales y transpirables, no permanecer mucho tiempo con el bañador húmedo y la correcta higiene genital sin utilizar sustancias irritantes que puedan modificar la flora o el pH vaginal resulta fundamental para prevenir la infección por cándidas.

Para cualquier duda al respecto no dudes en consultar a tu matrona, el profesional de referencia para cuidar de tu salud ginecológica.


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Planificando mi embarazo: la consulta preconcepcional

Actualmente, el control del embarazo por las mujeres de nuestra sociedad está prácticamente generalizado y, de hecho, el 50% de las mujeres deciden cuándo quedarse en función de sus necesidades o preferencias en un determinado momento de su vida. Paradójicamente, menos de un 10% de ellas acuden a una consulta preconcepcional.

¿Cuál es la finalidad de la consulta preconcepcional?

El consejo preconcepcional sirve para prevenir o mejorar todos aquellos factores en la vida de la mujer que puedan tener un efecto negativo sobre la futura gestación. El asesoramiento se realiza siempre de manera individualizada, ya que las recomendaciones a seguir serán específicas para cada mujer en función de sus necesidades.

¿Qué actividades desarrollamos en la consulta preconcepcional?

En primer lugar, se elabora la historia detallada de la mujer para poder evaluar el nivel de salud de la mujer; con exploración general y ginecológica si procede. La realización de dicha historia nos permitirá, entre otras cosas:

Revisar los antecedentes reproductivos de la mujer

El asesoramiento sobre los problemas que pueden haber surgido en gestaciones anteriores puede ayudar no sólo a que los factores causantes no se repitan, sino también a que la mujer exprese sus dudas o miedos al respecto de dichas situaciones. Asimismo, resulta fundamental recomendar a las mujeres que adecuen el periodo entre embarazos en el caso de que hayan tenido cesáreas previas.

Determinar el estado inmunológico de la mujer y la exposición a hábitos tóxicos y ambientales

El adecuado estado vacunal de la mujer es importante de cara a la futura gestación al igual que el estado serológico de la mujer. Enfermedades como el VIH o la sífilis pueden ser transmitidas al feto durante la gestación o durante el parto, por lo que la prevención de dicho contagio, tomando las medidas adecuadas en cada caso, resulta de vital importancia. Además, la introducción de hábitos preventivos contra la listeria, la toxoplasmosis o el citomegalovirus pueden evitar que la mujer padezca dicha enfermedad durante el embarazo y el consecuente riesgo sobre el feto.

El tabaco, el alcohol y el consumo de otras sustancias tóxicas pueden suponer un serio problema de cara a una futura gestación. Está ampliamente demostrada la influencia nociva que tienen sobre el embarazo y la salud del feto y/o el bebé, incrementando la incidencia de abortos y partos prematuros, bebés de bajo peso, malformaciones y síndromes de abstinencia, entre otros. En la consulta preconcepcional, a parte de dar consejo sobre estos malos hábitos, la matrona y la gestante pueden analizar la manera más adecuada de dejarlos.

Resulta fundamental, también, detectar exposiciones ambientales y laborales de riesgo, situaciones socioeconómicas desfavorables o sospecha de violencia de género que puedan condicionar el resultado de la gestación.

Potenciar los estilos de vida saludables

La realización de ejercicio físico moderado, el seguimiento de una dieta saludable, o iniciar el embarazo con un estado nutricional óptimo, con un peso adecuado, es un punto de vital importancia en el asesoramiento en consulta.

Las mujeres con problemas de salud tales como asma, diabetes, enfermedades cardiovasculares, epilepsia, etc., pueden conocer los cuidados especiales de cara a una futura gestación. Abordar dichas enfermedades antes del embarazo nos permite elegir los fármacos más adecuados para la patología en cuestión en período gestacional y permitirá que la mujer afronte la gestación en las condiciones más óptimas dentro de su patología, habiendo resuelto sus dudas y miedos con anticipación.

Hay que recalcar, además, la importancia de consultar previamente la toma de productos de fitoterapia y similares, ya que algunos de ellos tienen influencia sobre el embarazo y el feto.

Iniciar la toma de suplementos nutricionales

A pesar de llevar unos hábitos alimenticios adecuados, se ha demostrado que la suplementación de ácido fólico y yodo en periodo preconcepcional reduce la incidencia de defectos en el tubo neural —espina bífida, labio leporino, etc.— y de desarrollo de problemas neurológicos entre otros. Así, se recomienda al menos 0,4 mg/día en mujeres sin factores de riesgo asociados para su embarazo de padecer defectos del tubo neural y 4 mg/día para aquellas que sí los tengan. Respecto a la suplementación con yodo, previa al embarazo, no se dispone de evidencia sobre la eficacia y la seguridad del tratamiento.

¿Tienes dudas? Acude a la consulta de tu matrona, el personal sanitario encargado de cuidar de tu salud sexual y reproductiva. Entre sus funciones está la de dar asesoramiento y consejo preconcepcional a las mujeres que desean tener un hijo.