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El blog de la FAME


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¿Cuándo pinzar el cordón umbilical?

Cuando nace la criatura sigue unida a la madre por el cordón umbilical que forma parte de la placenta. La criatura se separa de la placenta normalmente pinzando y cortando posteriormente el cordón.

El momento en el que se realiza el corte del cordón va a marcar la diferencia entre un pinzamiento precoz y uno tardío. El pinzamiento precoz del cordón umbilical es el que se realiza generalmente en los primeros 60 segundos tras el parto, mientras que el pinzamiento tardío es el que se realiza transcurrido al menos un minuto desde el parto o cuando han cesado las pulsaciones del cordón.

Actualmente la Organización Mundial de la Salud recomienda el pinzamiento y corte tardío del cordón en todos los nacimientos, al tiempo que se inician simultáneamente los cuidados básicos del recién nacido, y no recomienda el pinzamiento y corte precoz del cordón umbilical salvo que el recién nacido deba ser trasladado de inmediato porque necesite cuidados especiales que le ayuden a adaptarse a la vida fuera de su madre —aunque en ocasiones estos cuidados se realizan sin necisidad de cortar el cordón—. Las recomendaciones para el momento óptimo del pinzamiento se aplican igualmente a los nacimientos prematuros y a término.

Los beneficios del pinzamiento tardío son particularmente importantes para los recién nacidos prematuros.

El principal beneficio inmediato del pinzamiento tardío en recién nacidos a término es la proporción de reservas de hierro y volumen sanguíneo, ya que en el nacimiento encontramos mayores niveles de hematocrito y hemoglobina. Además se ha visto una mejor adaptación del recién nacido a la vida extrauterina y más calmada.

Entre los beneficios inmediatos en recién nacidos prematuros o de bajo peso al nacer, vemos que disminuye el riesgo de hemorragia cerebral, inflamación y posterior muerte de la pared intestinal e infección generalizada de aparición tardía. También disminuye la necesidad de transfusiones de sangre y de surfactante (sustancia que se usa para la maduración de los pulmones), y aumentan los niveles de hematocrito y de hemoglobina.

A largo plazo, el pinzamiento tardío también tiene efectos positivos para la criatura, ya que mejoran los niveles de hemoglobina y hematocrito en los 2-4 meses de edad y el estado de hierro hasta los 6 meses.

Los beneficios a largo plazo en recién nacidos prematuros y de bajo peso incluyen un aumento de la hemoglobina en las diez primeras semanas y la mejoría de los resultados del desarrollo neurológico en los recién nacidos varones.

Los beneficios del pinzamiento tardío no son solamente para los recién nacidos, también existen beneficios maternos. Se ha demostrado que el pinzamiento tardío previene la aparición de hemorragias posparto, tanto en partos vaginales como en cesáreas. Finalmente, la tercera fase del parto —el alumbramiento— se produce en menos tiempo que en el caso del pinzamiento precoz y hay menos casos de retenciones placentarias.

Surgen algunas controversias entre los profesionales en cuanto al momento adecuado de pinzamiento del cordón en las gestantes VIH positivo, se teme que exista transfusión de sangre materna al recién nacido por el mayor tiempo de exposición en el alumbramiento tardío. Sin embargo, la evidencia muestra mayores beneficios del pinzamiento tardío que daños de la transmisión del VIH, ya que todas las gestantes VIH positivas y los lactantes deben ser tratados con antiretrovirales.

Otra polémica son los mayores niveles de bilirrubina en sangre en recién nacidos a quienes se les practica pinzamiento tardío, y la posterior necesidad de fototerapia (sin recomendaciones con evidencia científica demostrada). Al igual que el uso de fármacos durante el alumbramiento que producen la contracción uterina evitando la hemorragia posparto, que no se aconseja durante el pinzamiento tardío debido a que aumenta la velocidad de transfusión placentaria, por lo que se recomienda posponerlos.

Noelia Renedo Cófreces, matrona del Complejo Asistencial Universitario de Palencia.


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El plan de parto

El plan de parto es un documento que confecciona la mujer y/o su pareja, en el cual expresa sus expectativas, deseos, necesidades y preferencias al respecto del nacimiento de su criatura. Tomar previamente algunas decisiones a este respecto permitirá a la pareja estar mucho más centrada en el proceso y vivirlo sin interferencias innecesarias, y a los profesionales les será de gran ayuda.

Las decisiones en el plan de parto pueden ser modificadas en el momento que la pareja quiera, dependiendo de los deseos actuales de ambos o de cómo se esté desarrollando el parto.

Tener suficiente tiempo para sopesar todas las posibles opciones a la hora de plantear dicha asistencia resulta de gran importancia. La mejor etapa para confeccionarlo sería entre la semana 28 y la 32.

En función del centro, será necesario que el plan de parto se mande con antelación, o bien que se hagan llegar varias copias al centro para los departamentos de atención al
usuario, el servicio de ginecología y obstetricia o para el servicio de neonatología.

Una vez hechos los trámites que el centro requiera puedes consultar con la persona que te reciba en el hospital para saber a qué profesional debes entregar el plan de parto.

Resulta de mucha ayuda que te informes, en la manera de lo posible, sobre aquellos aspectos que tienen relación con el parto y el posparto inmediato. Las clases de preparación al nacimiento, leer información fiable que hable sobre este momento, y tu matrona de referencia pueden resultar muy útiles para este fin.

La viabilidad de un plan de parto depende de muchos factores. Quizá el más importante sea el mismo desarrollo del proceso, pero también otros como las preferencias incluidas. En ningún hospital se dará aprobación a un plan de parto que recoja prácticas perjudiciales para la madre y/o la criatura.

Algunas cuestiones que pueden incluirse en el plan de parto

Si deseas o no estar acompañada y quién va a acompañarte.

Si deseas utilizar tu ropa durante el proceso o prefieres la del hospital.

Si quieres escuchar música, y si en el caso que en el hospital no hubiera infraestructura para hacerlo posible, si la puedes traer tú misma cuando ingreses (resulta muy útil haber realizado previamente una visita al centro para ver de qué elementos disponen y cuáles deberás traer).

Cómo manejar el dolor de parto: si deseas métodos de alivio no farmacológicos como la inmersión en agua o la ducha, la pelota de partos, analgesia epidural, etc.

Si tú o tu pareja queréis cortar el cordón umbilical en el momento del nacimiento.

Y muchas otras más.

A la hora de realizar el plan de parto, tu matrona de referencia puede asesorarte. Ella podrá solventar las dudas que puedan surgir.

Julita Fernández Arranz, matrona del HGU Gregorio Marañón (Madrid)

http://www.aquanatal.es