Matronas y tú

El blog de la FAME


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¿Qué es la dispareunia?

Posiblemente no tengas problema en relacionar las matronas con embarazos, partos y lactancia, pero sus competencias abarcan la salud sexual y reproductiva de la mujer de manera completa, incluidos los problemas sexuales. Las matronas tratan dichos problemas o bien derivan si no están dentro de su campo. Una de las dudas más frecuentes de las mujeres es sobre el dolor al mantener relaciones sexuales, ya sea antes, durante o después. A esta disfunción se la denomina dispareunia.

A pesar de ser poco conocida, la dispareunia afecta de un 10 % a un 30 % de las mujeres, dependiendo de las fuentes consultadas. A pesar de su alta prevalencia existen pocos estudios sobre esta disfunción, pero está recogida en el DSM-IV dentro de los trastornos por dolor asociados a las relaciones sexuales.

Las causas de este problema pueden ser de distinta naturaleza, hay causas orgánicas y no orgánicas, y pueden ser desde una insuficiente lubricación vaginal hasta la existencia de alguna experiencia emocional negativa, pasando por enfermedades como la endometriosis, depende de la localización de los implantes. En ocasiones la dispareunia también está relacionada con problemas durante el parto o con la sutura para reparar la episiotomía o desgarro producido durante el parto.

Para diagnosticar dispareunia es necesario realizar una historia exhaustiva de la mujer en la que se detalle el tipo de dolor (superficial o profundo, su localización, su intensidad, etc.), en qué momento se produce y en qué condiciones (en qué posiciones y situaciones, etc.), además de la historia obstétrica. También resulta de vital importancia conocer detalles sobre su pareja sexual. Además, se realizará un cuidadoso examen pélvico y se valorará la realización de pruebas complementarias, como exudados vaginales o ecografías, si fuera necesario.

El tratamiento de la dispareunia depende en gran medida del factor que lo produce y es tan variable como él. En función del factor que causa la disfunción se lubricantes vaginales, medicación, cirugía, terapia de pareja o terapia individual.

El disfrute de las relaciones sexuales es una parte fundamental de la salud reproductiva de las mujeres. Si tienes problemas en tus relaciones sexuales, acude a tu matrona, podrá ayudarte a vivir este aspecto de tu vida con más plenitud.

Julita Fernández Arranz, matrona HGU Gregorio Marañón

www.aquanatal.es

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¿Qué hacer mientras se está esperando?

Comienzas a estar molesta. Notas contracciones cada diez minutos, y empiezan a ser regulares, aunque no lo suficientemente frecuentes para acudir al hospital.

En este período de tiempo no sabes muy bien qué hacer y, generalmente, es el momento en que tus familiares te proponen acudir al centro hospitalario más cercano, o a vuestro centro de salud, aunque no haya llegado la hora.

Entones, ¿qué hay que hacer en ese período de comienzo del parto, en lo que se conoce como pródromos? Algo muy sencillo y básico que os va a ayudar a sobrellevar las molestias y el dolor y, sobre todo, ese tiempo hasta el inicio del parto, que en ocasiones se hace interminable:

  • Paseos y cambios posturales: ayudan a disminuir el dolor y, lo que es muy importante, ayudan a que el bebé, si se encuentra muy alto respecto al nivel de la pelvis, descienda poco a poco. Hay que intentar no quedarse tumbada, sobre todo boca arriba. Se hará más pesado el transcurso del tiempo y las contracciones parecerán más dolorosas. Colócate de un lado, de otro, da un pequeño paseo, baja escaleras. Hay que tener en cuenta que cuánto más incorporada se esté, la gravedad ayudará más al bebé.
  • Movimientos con la pelota, si tienes. A muchas embarazadas les resulta mucho más cómoda que una silla y sobre ella puedes realizar movimientos circulares, oscilantes y dar pequeños botes durante la contracción. A muchas mujeres esto último les hace sobrellevar mejor las molestias, ya que produce una relajación muscular. Además, si intentas dibujar números con el movimiento, conseguirás ocupar la mente y distraerte en parte del proceso que está arrancado en tu cuerpo.
  • Imposición de calor con bolsas de agua caliente o bolsas llenas de semilla: habrás oído, o bien lo experimentarás en tu propio cuerpo, que en ocasiones la contracción se refleja en la zona lumbar. Para aliviarla, se puede aplicar calor para que disminuya en gran parte ese dolor.
  • Masajes: si te acompaña tu pareja o algún familiar, puedes pedirle que te masajee suavemente la zona lumbar —con aceites, mucho mejor—; se ha visto que ayuda a disminuir la intensidad del dolor.
  • Ducha caliente: es muy eficaz y se aconseja a todas aquellas mujeres que se encuentran en fase de pródromos. ¡Pero no con jabón y esponja! Coloca un banco sobre el plato de ducha, para encontrarte descansada y deja que el agua se deslice por la zona en la que más se refleje la contracción. El agua caliente no solo te ayudará a aliviar ese dolor, también te relajará. Un baño de inmersión se puede realizar, pero si se rompiese la bolsa, y el líquido fuese claro, podría pasar desapercibido para la embarazada; por lo tanto, en caso de elegir el agua caliente como alivio del dolor, mejor usar ducha.

En general, estas seis actividades son las más aconsejadas por las matronas. Seguramente tendrás tiempo para realizar algunas en casa antes de acudir al hospital; el periodo de pródromos suele prolongarse durante varias horas, sobre todo en aquellas futuras mamás que vayan a tener a su primer bebé.

Lo más recomendable, y ciñéndonos únicamente a las contracciones, sería esperar en casa hasta que las contracciones tuviesen una frecuencia de tres contracciones cada diez minutos durante al menos dos horas —en madres primerizas—, y de dos contracciones cada diez minutos —en aquellas madres que vayan a tener su segundo bebé. Pero si aun así, si tienes dudas sobre si estás listas o no para acudir al hospital, consulta esta entrada.