Matronas y tú

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Diferencias entre una matrona y una doula

Hoy en día muchas mujeres se preguntan cuál es la diferencia entre las doulas y las matronas. Y yo, que llevo ya unos cuantos años trabajando por y para el desarrollo de la salud sexual y reproductiva de la mujer y su familia, me sorprendo aún de que exista dificultad para diferenciarlas. A mí, como matrona, lo que me resulta más complicado es encontrarles parecidos.

¿Será que los profesionales de la salud nos dedicamos con demasiado celo a nuestra profesión y no invertimos tiempo en difundir lo que hacemos? Sin embargo, todo el mundo sabe lo que hace un cirujano, una especialista de digestivo, un otorrino, una traumatóloga, etc., y la matrona, ¿sabe la gente lo que hace una matrona y dónde puede encontrarla?

La matrona ha estado siempre al lado de las mujeres. Hay testimonios escritos de la presencia de esta figura en la historia desde siempre, aunque con distintos nombres. Pero, ¿qué hace? ¿A qué se dedica? ¿Cómo se llega a ser matrona?

La matrona es una profesional reconocida internacionalmente en todos los sistemas sanitarios, en los que se considera una figura esencial para el mantenimiento y la mejora de la salud sexual y reproductiva de las personas e incide especialmente durante el embarazo, parto y posparto y en los distintos momentos del ciclo vital de las mismas.

Su formación es la de una enfermera especialista en obstetricia y ginecología, es decir, primero realiza estudios universitarios durante 4 años, después se presenta a un examen tipo MIR que debe superar para acceder a una formación especializada que dura 2 años más y, finalmente, si es considerada apta en estos dos años, obtiene el título expedido por el Ministerio de Sanidad y el de Educación como Enfermera Especialista en Obstetricia y Ginecología. Por lo tanto, son seis años de formación universitaria para poder brindar la mejor atención en salud sexual y reproductiva a la población.

La matrona es el profesional de la salud que tenemos como referente para todos los procesos fisiológicos relacionados con la sexualidad y la reproducción, está preparada para acompañar a la mujer en las diferentes etapas de su ciclo vital para fomentar las prácticas saludables, buscar soluciones a los problemas y detectar y prevenir posibles riesgos o alteraciones que puedan aparecer.

Tiene un perfil competencial perfectamente definido al que se le exige un nivel de capacitación elevado, con unas responsabilidades profesionales determinadas.

La matrona tiene una formación reglada y regulada incluso a nivel europeo a través de directivas sobre salud sexual y reproductiva.

En definitiva, la matrona desempeña un papel en la sociedad definido y responsable en materia de salud y de acompañamiento de las mujeres.

¿Qué es una doula?

Las doulas son mujeres que han pasado por el proceso de la maternidad y que comparten sus experiencias. Se puede decir que aconsejan a otras madres basándose en sus propias vivencias sobre cómo afrontar este momento. Son mujeres sin formación específica, por lo tanto, no deben rendir cuentas sociales de lo que hacen. No tienen o no se les puede exigir responsabilidades, ya que no es una profesión reconocida ni capacitada. Su labor puede ser equiparada a la ayuda que prestan de manera desinteresada y gratuita otros grupos de autoayuda dentro de la población (grupos de apoyo a la lactancia, grupos de apoyo para parejas en procesos de adopción, grupos de apoyo para familias con embarazos múltiples, etc.).

En otros países, como en Estados Unidos o en algunos países anglosajones, las doulas aparecieron mucho antes que en España. Quizá por eso allí sus tareas están bien delimitadas. La labor de la doula en estos países se circunscribe al apoyo en las tareas domésticas y el cuidado de los otros niños de la familia una vez que la madre está de vuelta en casa con la nueva criatura.

En nuestro país, sin embargo, las doulas siguen autodefiniéndose como las verdaderas acompañantes de la mujer gestante en el parto. Y yo me pregunto, ¿a alguien se le ocurre pensar que una matrona puede realizar su trabajo sin acompañar?

Dicen algunas doulas en sus blogs o en sus páginas web: «Nuestra labor es más emocional, más psicológica». Y yo, como matrona digo: «cuando una matrona asiste a una mujer y a su familia, hace una valoración integral de la situación, de los aspectos físicos, psicológicos y sociales de la mujer y de su entorno».

¿Cuál la situación, entonces, en lo que se refiere al cuidado de la salud sexual y reproductiva de las mujeres y su familia? ¿Qué profesionales se responsabilizan de esto? ¿Por qué ha aparecido una figura que, en ocasiones, parece que quiera desempeñar funciones para las que no está preparada ni reconocida? ¿Por qué se ofrece para realizar el trabajo que ya están realizando profesionales capacitadas y reconocidas? Y, lo más preocupante para mí y para muchos otros profesionales de la salud, ¿por qué no son del todo sinceras con las mujeres? ¿Por qué no les dicen que quien debe estar con ellas en su proceso es una matrona?

En mi opinión, se trata, una vez más, de un problema económico y de recursos. El número de matronas que las consejerías de salud adjudican para llevar a acabo todos los servicios que se les ofrece a las mujeres desde el sistema sanitario público es insuficiente. Por lo tanto, esta carencia percibida está siendo aprovechada para hacer una oferta privada a las mujeres, oferta que en muchas ocasiones resulta engañosa.

El problema es que con una publicidad poco clara por parte de muchas doulas, se está confundiendo a las mujeres y parece que también a algunos de los responsables de los servicios sanitarios.

Una doula no puede realizar el trabajo de una matrona, no debe hacerlo y ella lo sabe, la matrona también, y, aunque los intereses económicos o políticos del momento sean los que son, los responsables de los servicios sanitarios también lo saben.

No confundamos a la población; ponemos en riesgo su salud. Esta máxima es la que debemos tener en común doulas y matronas. En esto sí debemos parecernos; no pongamos nuestros intereses por delante de la salud de las mujeres y sus familias.

Por último, me gustaría lanzar algunos mensajes a las mujeres y a sus parejas:

  1. Sé que buscáis la mejor atención durante la maternidad/paternidad, por lo tanto, procurad estar bien atendidas y acompañadas. No lo dudéis: el profesional mejor capacitado para llevar esto a cabo es la matrona, comprobadlo.
  2. No permitáis que se ponga en riesgo vuestra salud y la de vuestra criatura por recibir la atención de personas no cualificadas.
  3. Solicitad en vuestros centros de salud y ambulatorios ser atendidas por matronas en lo que se refiere a vuestra salud sexual y reproductiva. Las hay y, además de en los paritorios, también están en los centros de salud.
  4. Si necesitas una matrona y no sabes dónde encontrarla contacta con la FAME, la Federación de Asociaciones de Matronas de España, a través de nuestra web www.federacion-matronas.org o a través de nuestro correo electónico: fame@federacion-matronas.org

 

Maite Villar Varela, matrona del Hospital Universitario Getafe de Madrid. Secretaria FAME