Matronas y tú

El blog de la FAME


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El alivio no farmacológico del dolor en el parto

Podemos definir el dolor como «una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada con una lesión presente o potencial, o descrita en términos de la misma»,y en él inciden múltiples factores.Así, cada situación en la que aparece el dolor es única y subjetiva, y la única persona que puede evaluarlo, hablar de su percepción, intensidad y características es la misma que lo padece. Entre los tipos de dolor, el dolor de parto tiene una entidad especial: entre otras características, es un dolor no asociado a una patología y con un fuerte componente emocional.

Elalivio del dolor de parto hace referencia a aquellos procedimientos destinados a reducir el dolor ocasionado por el trabajo de parto o el parto, garantizando la máxima inocuidad tanto para la madre como para el feto. Entre los medios que podemos implementar, hacemos dos grandes distinciones: los medios de alivio farmacológicos —analgesia epidural, óxido nitroso, etc.— y los medios no farmacológicos —inmersión en agua, masaje, inyecciones de agua estéril, etc.—. En nuestro medio, el método más utilizado es la analgesia epidural. No obstante, cada vez hay más mujeres que abogan por el uso de los medios no farmacológicos y cada vez hay más estudios que hablan de ellos y más guías de práctica clínica de atención al parto que los incluyen. Además, son métodos muy usados en el caso de las mujeres que deciden parir en casa.

¿Qué ventajas aportan los medios no farmacológicos de alivio del dolor?

  • Son métodos en su mayoría sin efectos secundarios.
  • Se pueden aplicar combinados.
  • Proporcionan el control de dolor a la gestante (aunque esto no sea específico de los medios no farmacológicos), y le da mayor autonomía. Tenemos que tener en cuenta la importancia de este punto en lo que respecta a su relación con la satisfacción de la mujer —a mayor sensación de control, mayor satisfacción—; hay incluso estudios que relacionan la satisfacción con el control del dolor y su percepción.

La Guía de Práctica Clínica de Atención al Parto Normal, publicada en 2010 (pendiente de revisión), recoge la inmersión en agua caliente (grado de recomendación A), el masaje, el contacto físico (grado de recomendación B) y las inyecciones de agua estéril (grado de recomendación B) como medios a ofrecer a las mujeres en este proceso. No obstante, existen otros medios que también se usan para este fin, como pueden ser la acupuntura y la acupresión, la aromaterapia, el uso del TENS, la hipnosis, las técnicas de relajación y el yoga, entre otros.

Tu matrona te ayuda

Puedes pedir asesoramiento a tu matrona, tanto para obtener información, como para aprender la aplicación de un método en concreto o evaluar la idoneidad de una determinada técnica para tu proceso de parto. Ella siempre estará a tu lado, acompañándote en este momento.

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¿Qué hacer mientras se está esperando?

Comienzas a estar molesta. Notas contracciones cada diez minutos, y empiezan a ser regulares, aunque no lo suficientemente frecuentes para acudir al hospital.

En este período de tiempo no sabes muy bien qué hacer y, generalmente, es el momento en que tus familiares te proponen acudir al centro hospitalario más cercano, o a vuestro centro de salud, aunque no haya llegado la hora.

Entones, ¿qué hay que hacer en ese período de comienzo del parto, en lo que se conoce como pródromos? Algo muy sencillo y básico que os va a ayudar a sobrellevar las molestias y el dolor y, sobre todo, ese tiempo hasta el inicio del parto, que en ocasiones se hace interminable:

  • Paseos y cambios posturales: ayudan a disminuir el dolor y, lo que es muy importante, ayudan a que el bebé, si se encuentra muy alto respecto al nivel de la pelvis, descienda poco a poco. Hay que intentar no quedarse tumbada, sobre todo boca arriba. Se hará más pesado el transcurso del tiempo y las contracciones parecerán más dolorosas. Colócate de un lado, de otro, da un pequeño paseo, baja escaleras. Hay que tener en cuenta que cuánto más incorporada se esté, la gravedad ayudará más al bebé.
  • Movimientos con la pelota, si tienes. A muchas embarazadas les resulta mucho más cómoda que una silla y sobre ella puedes realizar movimientos circulares, oscilantes y dar pequeños botes durante la contracción. A muchas mujeres esto último les hace sobrellevar mejor las molestias, ya que produce una relajación muscular. Además, si intentas dibujar números con el movimiento, conseguirás ocupar la mente y distraerte en parte del proceso que está arrancado en tu cuerpo.
  • Imposición de calor con bolsas de agua caliente o bolsas llenas de semilla: habrás oído, o bien lo experimentarás en tu propio cuerpo, que en ocasiones la contracción se refleja en la zona lumbar. Para aliviarla, se puede aplicar calor para que disminuya en gran parte ese dolor.
  • Masajes: si te acompaña tu pareja o algún familiar, puedes pedirle que te masajee suavemente la zona lumbar —con aceites, mucho mejor—; se ha visto que ayuda a disminuir la intensidad del dolor.
  • Ducha caliente: es muy eficaz y se aconseja a todas aquellas mujeres que se encuentran en fase de pródromos. ¡Pero no con jabón y esponja! Coloca un banco sobre el plato de ducha, para encontrarte descansada y deja que el agua se deslice por la zona en la que más se refleje la contracción. El agua caliente no solo te ayudará a aliviar ese dolor, también te relajará. Un baño de inmersión se puede realizar, pero si se rompiese la bolsa, y el líquido fuese claro, podría pasar desapercibido para la embarazada; por lo tanto, en caso de elegir el agua caliente como alivio del dolor, mejor usar ducha.

En general, estas seis actividades son las más aconsejadas por las matronas. Seguramente tendrás tiempo para realizar algunas en casa antes de acudir al hospital; el periodo de pródromos suele prolongarse durante varias horas, sobre todo en aquellas futuras mamás que vayan a tener a su primer bebé.

Lo más recomendable, y ciñéndonos únicamente a las contracciones, sería esperar en casa hasta que las contracciones tuviesen una frecuencia de tres contracciones cada diez minutos durante al menos dos horas —en madres primerizas—, y de dos contracciones cada diez minutos —en aquellas madres que vayan a tener su segundo bebé. Pero si aun así, si tienes dudas sobre si estás listas o no para acudir al hospital, consulta esta entrada.