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Métodos anticonceptivos III: anticoncepción durante la lactancia materna

El posparto es un período en el que la mujer necesita sentirse segura al elegir un método anticonceptivo. En una de las visitas con tu matrona durante el embarazo o el posparto, ella te informará y asesorará sobre los distintos métodos para que puedas elegir el que mejor se adapte a ti en esta etapa. La anticoncepción en este momento tiene como objetivo prevenir embarazos no planificados y espaciar los embarazos al menos 12 meses.

Cualquier método anticonceptivo debería ser idealmente eficaz, aceptable, inocuo, barato, autogestionado, reversible y no interferir con el placer.

Además, en cuanto a la lactancia materna, a la hora de informar y elegir un método anticonceptivo se valora el nivel de riesgo que puede existir para la lactancia y para el lactante.

Los siguientes métodos se pueden usar sin ningún problema durante la lactancia:

Métodos barrera

No afectan a la lactancia, son autónomos y carecen de efectos secundarios. No disminuyen el placer si se aceptan como parte del juego. En período de lactancia exclusiva tienen mayor eficacia de la habitual. Entre ellos están el preservativo masculino y femenino —que se pueden usar desde el primer momento—, los espermicidas —mejoran la eficacia al usarlos con otros métodos—, el diafragma y el capuchón cervical —que se pueden usar a partir de las 6 semanas posparto—. Estos últimos requieren aprendizaje para colocarlos y hay que cambiar de tamaño frecuentemente después del parto.

DIU de cobre y DIU hormonal

Según la Organización Mundial de la Salud no hay ninguna contraindicación si la inserción se realiza más allá de las cuatro semanas tras el parto, aunque estudios recientes sugieren un aumento de riesgo de perforación uterina durante las primeras 36 semanas posparto en caso de lactancia materna. Se puede colocar con o sin regla.

Métodos definitivos: la vasectomía y la ligadura tubárica

La ligadura se puede realizar inmediatamente, hasta cuatro días posparto o en cualquier momento pasadas seis semanas del parto. Se puede amamantar sin problemas, antes e inmediatamente después de la intervención.

Métodos basados en el conocimiento de la fertilidad

Se usan una vez que aparecen reglas regulares. Requieren un aprendizaje observando varios ciclos.

Método de la lactancia y amenorrea (MELA)

Es un método sencillo y barato. Se basa en la inhibición de la ovulación por la producción de prolactina. Su eficacia es muy alta si se cumplen las condiciones de uso.

Anticonceptivos hormonales de solo gestágenos (ASG)

Los ASG orales —o minipíldora— y el implante se pueden usar antes de las seis semanas posparto. El ASG inyectable o gestágeno de depósito, a partir de las seis semanas.

Anticonceptivos hormonales combinados (AHC)

Tradicionalmente se han desaconsejado porque decían que pueden disminuir la producción de leche, aunque en estudios posteriores no se han observado diferencias en la cantidad de leche ni en la ganancia de peso de los lactantes cuyas madres tomaron AHC en comparación a otros métodos anticonceptivos. De utilizarlos, se aconsejan los de más baja dosis y a partir de las seis semanas posparto.

Anticoncepción de urgencia

Se puede usar a partir de las cuatro semanas. Aunque las dosis de hormonas son elevadas, se usa durante muy poco tiempo y no perjudican al lactante. No es necesario interrumpir la lactancia durante unas horas.

Como ves, cualquier método se puede usar durante la lactancia, tu matrona te asesorará para que puedas decidir cuál se adapta mejor a tu pareja y a ti.

Ángela Verdú Martínez, matrona del Centro de Salud de Banyeres (Alicante).

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Métodos anticonceptivos II: Anticoncepción hormonal

En España el método anticonceptivo más utilizado es el preservativo; por ser muy accesible, proteger contra infecciones de transmisión sexual y no producir cambios en el organismo. Una de las causas por las que su uso está cada vez más extendido en nuestro país es la desconfianza hacia los métodos hormonales, cuyo uso ha disminuido en los últimos años.

En el anterior post Métodos anticonceptivos I os presentamos una de las clasificaciones de los diferentes métodos y profundizamos en el DIU. En esta ocasión, hablaremos del término eficacia y profundizaremos en los métodos hormonales.

Eficacia de un método anticonceptivo

Para poder decidir qué método utilizar es necesario conocerlos todos y disponer de información sobre su uso correcto, cómo funcionan, cuáles son los efectos secundarios más comunes, y la eficacia anticonceptiva, entre otros. La eficacia de un método anticonceptivo es la capacidad de este para evitar un embarazo, y se mide con el índice de Pearl: el porcentaje de mujeres que se quedan embarazadas en un año utilizando un método determinado. En este sentido, la eficacia de los métodos hormonales es notablemente superior a la del preservativo masculino, cuyo índice de Pearl es de 18, mientras que en los métodos hormonales es inferior a 9. La principal acción de los métodos hormonales es impedir la ovulación, pero además dificultan el transporte y la anidación de los espermatozoides. Son métodos seguros —siempre y cuando no los utilices por tu cuenta— que no precisan descansos, y no es necesario realizar ninguna prueba antes de su uso.

Tipos de anticonceptivos hormonales

Los anticonceptivos hormonales se clasifican en función de las hormonas que contengan y de su vía de administración. Algunos medicamentos interaccionan con ellos y pueden disminuir su efecto, aumentando así el riesgo de embarazo. También es importante resaltar que no todas las mujeres pueden tomarlos. Habla con tu matrona para recibir consejo contraceptivo.

Anticonceptivos hormonales combinados (AHC)

Contienen estrógenos y gestágenos, hormonas que tomarán las riendas del ciclo menstrual y con frecuencia harán que las reglas sean más regulares. Existen diferentes tipos en función de su vía de administración, que se adaptan a las necesidades de cada pareja. Fumar con 35 años o más, tener la tensión alta, migraña, estar inmovilizada durante días, tener o haber tenido enfermedad tromboembólica, accidente cerebrovascular, cáncer de mama, infarto o angina de pecho son algunos de los motivos por los que su uso no estaría recomendado. Entre los AHC se encuentran:

  • AHC orales o píldora anticonceptiva: en España se comercializan muchos preparados con diferentes características, algunos tienen un comprimido para cada día y en otros hay que descansar durante un corto periodo de tiempo, normalmente una semana. Se debe tomar una pastilla a la misma hora y la regla vendrá en los últimos días del envase o cuando no se toman pastillas.
  • Parche transdérmico: es un parche de plástico fino que debe pegarse en la piel seca y limpia, evitando cremas, polvos, aceites o maquillaje. Se coloca uno cada semana procurando alternar la zona (glúteo, brazo, abdomen, espalda) durante tres semanas, seguido de una semana sin parche. En esa semana vendrá la menstruación.
  • Anillo vaginal: Es un anillo de plástico flexible de unos 5 cm de diámetro que se introduce en la vagina y se mantiene durante 3 semanas. Pasadas estas semanas hay que estar sin anillo 7 días durante los cuales se produce la menstruación.

 Anticonceptivos hormonales de solo gestágenos (ASG):

Estos métodos no contienen estrógenos, lo que implica que es posible que no haya menstruación o que esta no sea regular; ambas cosas son normales. Los estrógenos son los encargados de que el endometrio (mucosa que recubre el interior del útero) engrose durante el ciclo menstrual, hasta que llega un día en que la concentración de estrógenos disminuye y ese engrosamiento se descama eliminándose en forma de menstruación. Como los ASG no contienen estrógenos, el endometrio no engrosa, o no lo hace de manera regular, así que o no hay regla, o puede que no sea regular. Esto no significa que la menstruación se retenga en el útero, si no que no se produce. Los ASG están contraindicados en menos situaciones que los AHC, pueden usarlos mujeres que fuman, que tienen hipertensión o migraña, por ejemplo.

  • ASG Orales o minipíldora anticonceptiva: se debe tomar una pastilla a la misma hora todos los días sin descanso.
  • ASG inyectable o gestágeno de depósito: es una inyección que se administra cada tres meses aproximadamente, suele ponerse en el glúteo.
  • Implante anticonceptivo: se trata de una varilla de pequeño tamaño que se coloca debajo de la piel del brazo utilizando anestesia local. Puede insertarlo una matrona y tiene una duración de 3 años. Es el método más eficaz.
  • DIU hormonal: del que ya hablamos en nuestro anterior post.
  • Anticoncepción de urgencia: solo debe usarse si hay fallo del método anticonceptivo habitual. Puede emplearse hasta cinco días después de la relación sexual, pero su eficacia disminuye con el tiempo. Es recomendable acudir a la consulta de la matrona si ocurre, aunque puede adquirirse directamente en la farmacia.

Después de este resumen, si estás pensando cambiar de método pide cita con tu matrona. Ella ampliará la información y te dirá los métodos anticonceptivos que son compatibles contigo.

Lucía Martínez Villarejo, matrona del Centro de salud Goya, Madrid


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Métodos anticonceptivos I: dispositivo intrauterino (DIU)

Según la Estrategia Nacional de Salud Sexual y Reproductiva, «la demanda de información de las mujeres está relacionada primeramente con la anticoncepción (55,5 %) y la prevención de ITS (46,4 %) en todos los grupos de edad». Así pues, es una buena razón para hablar de los métodos anticonceptivos.

La Sociedad Española de Contracepción (SEC) define el método anticonceptivo como «cualquier acción que pretende evitar o disminuir las posibilidades de embarazo en una relación sexual vaginal».

Existen varias opciones para evitar el embarazo:

0. Anticonceptivos

Una vez vistas las opciones, vamos a empezar a hablar de ellos. Hoy empezamos con el DIU.

¿Qué es?

Un dispositivo que se coloca en la cavidad uterina con el objetivo de evitar el embarazo no deseado. Este dispositivo tiene una longitud aproximada de 4-5 cm, suele tener una estructura en T (aunque puede adoptar otras formas) y está compuesto de diferentes materiales (cobre, plástico, hormonas, etc). El DIU puede ser hormonal o no hormonal y está considerado un método de larga duración altamente eficaz y reversible.

¿Qué efectos produce?

Si es un DIU no hormonal (DIU de cobre), causa una reacción inflamatoria del endometrio (capa interna del útero) por reacción a un cuerpo extraño que dificulta la implantación y también genera una toxicidad para los espermatozoides que dificulta la llegada hasta el óvulo para ser fecundado. Puede producir reglas más abundantes y dismenorrea (dolor menstrual). Por ello, este tipo de DIU no se recomienda a mujeres que ya tengan estos problemas. Según la carga de cobre que tenga puede durar hasta 12 años.

Si el DIU es hormonal (gestágenos), va liberando pequeñas cantidades de hormona de forma continuada durante un periodo de 3 a 5 años. Esto produce un moco más denso que dificulta/impide el paso de los espermatozoides y un endometrio más fino que evita la implantación. Este tipo de DIU reduce la cantidad y duración del sangrado en la menstruación, por lo que suele recomendarse a mujeres con abundantes reglas.

Los efectos de ambos dispositivos son principalmente locales, pero en el caso del DIU hormonal hay un paso mínimo de gestágenos al sistema circulatorio.

Algunas consideraciones

  • No evita las enfermedades de transmisión sexual.
  • Debe ser insertado por personal sanitario (ginecólogo) debidamente entrenado.
  • Se recomienda en mujeres que hayan estado embarazadas alguna vez, aunque no es una contraindicación para cualquier mujer de cualquier edad.
  • Una vez extraído se recupera inmediatamente la fertilidad.
  • Su eficacia es superior al 98 %, mayor incluso si hablamos del DIU hormonal.

Implantación del DIU

  • Se implanta durante la regla (en este periodo el cuello uterino está más abierto y nos aseguramos de que no hay embarazo).
  • Se coloca un espéculo vaginal para poder acceder al cuello del útero (cérvix).
  • A través de una fina cánula se inserta el dispositivo en la cavidad uterina.
  • Este procedimiento puede producir cólicos leves que desparecerán en seguida.

Después de la implantación del DIU

  • Durante la primera semana hay que mantener relaciones sexuales con protección.
  • Deberás acudir a los controles establecidos para asegurarse de que el DIU sigue bien colocado.
  • Debes consultar a su matrona si tienes:
  • fiebre,
  • escalofríos,
  • dolor que no cede,
  • o si observas que el DIU está parcial o completamente fuera de la cavidad uterina. Si fuera así, no intentes extraerlo tú misma.

Complicaciones asociadas a la inserción

  • Dolor y/o reacción vasovagal (forma más común de desmayo que cede rápida y espontáneamente).
  • Perforación uterina (riesgo muy bajo).
  • Infección en el periodo inferior a un mes. Tras este tiempo, si existiera infección habría que estudiar otras posibles causas. Hay que recordar que el DIU no protege frente a infecciones de transmisión sexual.

Referencias

  • de la Mujer, O. D. S. (2011). de la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Política Social, ed. Estrategia Nacional De Salud Sexual y Reproductiva.
  • Web de usuari@s de anticoncepción de la Sociedad Española de Contracepción: http://enanticoncepcionvivetuvida.es
  • Anticoncepción intrauterina. Protocolo SEGO/SEC.

Raquel Herrero, matrona de Atención Especializada y Atención Primaria