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El blog de la FAME


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La actividad física en el puerperio: Pilates enfocado al posparto

El embarazo y el parto son procesos muy exigentes para el cuerpo de la mujer, en especial para estructuras como la pared abdominal o el suelo pélvico, que se ven ampliamente modificadas.

Debido al crecimiento del útero, el aumento de peso del mismo y la variación en el centro de gravedad, entre otros, los músculos que las conforman pueden sufrir lesiones. Lo ideal es prevenir y que antes y durante el embarazo haya habido un entrenamiento adecuado tanto del abdomen como del suelo pélvico para obtener la mejor respuesta. Tener un hábito deportivo en el que se incluya adecuadamente el entrenamiento del core —faja abdominal y suelo pélvico— es de gran relevancia no sólo para la mujer en esta etapa de la vida, sino para la población en general.

Tras el parto

  • Es posible que nos encontremos un suelo pélvico fatigado, débil o dañado. La distensión de los sistemas de sostén y suspensión hacen que no se puedan contrarrestar adecuadamente los aumentos de presión intraabdominal.
  • Con el nuevo cambio de gravedad se producen desequilibrios posturales que se traducen en dolor, fundamentalmente de espalda y de pelvis.
  • El cambio de vida que supone ser madre es radical. Aumenta el cansancio —influenciado por la falta de sueño—, la toma de nuevas responsabilidades, etc.

La actividad física para las madres sin ningún problema de salud , en grado moderado y adaptada al momento del puerperio correspondiente, no está contraindicada, ni para la recuperación física y emocional, ni para el normal funcionamiento de la lactancia. Sin embargo, en el momento de iniciarlo, es necesario contar con el adecuado asesoramiento a la hora de iniciarlo y encontrar cuál es el más adecuado para esa mujer, respetando y escuchando su cuerpo.

Beneficios del ejercicio en el puerperio

  • Ayuda a la disminución del peso corporal.
  • Reduce el perímetro de la cintura.
  • Disminuye el dolor de espalda y otras estructuras.
  • Ayuda a tener una espalda sana, tonificada y sin tensiones.
  • Mejora la resistencia, la tonificación general y la fuerza.
  • Mejora la estática corporal.
  • Causa bienestar mental: las mujeres tienen menor sensación de cansancio, menos ansiedad y se sienten más positivas y vitales.
  • Mejora los casos de incontinencia con ejercicios específicos.
  • Mejora la circulación sanguínea.

¿Por qué Pilates adaptado al posparto?

Porque el Pilates es una actividad suave, sin impacto, que da una especial importancia al trabajo de la musculatura del core de la que hablamos. La paleta de ejercicios y la posibilidad de incluir plataformas inestables para reforzar el trabajo hacen que esta disciplina sea muy adaptable a todas las mujeres, pero especialmente a embarazadas y mujeres en periodo posparto.

Es importante que el desarrollo de la actividad esté especialmente enfocado a la mujer en su puerperio, para potenciar sus necesidades y evitar lesiones a las que ellas son potencialmente más probables.

¿A quién puedo consultar cuándo y cómo iniciar actividad física tras el parto?

A tu matrona, que al tener información detallada de tu embarazo y tu parto podrá valorar adecuadamente tu estado de salud actual y asesorarte sobre aquellas opciones que más se adapten a tus necesidades.

Julita Fernández Arranz, Comadrona en el HGU Gregorio Marañón

www.aquantal.es

 

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Los beneficios del pilates durante la maternidad

Aunque el embarazo es un estado totalmente fisiológico y no una enfermedad, conlleva una serie de cambios en el cuerpo de la mujer, tanto en su aspecto físico y psíquico como en el social. Estos cambios pueden ser en algunas ocasiones molestos, y una de las formas de conseguir el bienestar materno es la práctica del método Pilates como forma de ejercicio en su día a día.

A principios del siglo XX, Joseph Pilates creó una serie de ejercicios como método de acondicionamiento físico bajo el principio del control del movimiento al que llamó «arte del control», refiriéndose al uso que hace la mente para controlar los músculos, centrándose primordialmente en la correcta postura de aquellos músculos que ayudan a sostener el cuerpo, en particular la musculatura vertebral, que ayuda a alinear la espina dorsal y a prevenir y aliviar dolores de espalda.

La técnica Pilates consiste principalmente en la realización de una serie de ejercicios integrados y controlados en los que cuerpo y mente están en conexión, y es precisamente esto lo que los diferencia de otros tipos de ejercicios.

Por esta razón el método Pilates resulta un sistema de ejercicios ideal para las mujeres embarazadas y una excelente alternativa de recuperación posparto que, además, es seguro tanto para la madre como para el bebé.

La práctica del método Pilates con el apoyo de un profesional competente reúne todas las cualidades y requisitos para ser considerada segura y eficaz en el logro de los objetivos propuestos para un embarazo saludable, un parto sin complicaciones y una recuperación posparto con el mínimo de complicaciones. Al ser un programa de ejercicios ligeros diseñado para fortalecer y tonificar los músculos mediante un suave estiramiento, el pilates permite el acondicionamiento cardiovascular y ayuda a fortalecer la musculatura, aumentar la flexibilidad y mejorar la postura, la coordinación, la respiración y la concentración. Además, a través de su práctica la mujer embarazada conocerá su cuerpo y aprenderá a «escuchar» sus mensajes. Además, dominará de mejor forma y conscientemente sus movimientos, lo que contribuirá a disminuir la ansiedad, permitiéndole vivir y disfrutar de este periodo de su vida de manera saludable.

El método Pilates se puede practicar en la mayoría de los casos durante el embarazo salvo en algunas excepciones. Para salir de dudas, antes de iniciarte en este método, pregunta a tu matrona/médico. Hoy en día tenemos la suerte de que existen algunas matronas formadas en esta disciplina; acude a ellas, ya que son el profesional sanitario de referencia durante el embarazo, parto y posparto.

Lo fascinante del ejercicio físico no es solamente mantenerse saludable durante el embarazo, sino que también sirve para prepararse para la carga mental y física que se requiere durante el postparto, sobre todo cuando se tiene la responsabilidad de atender las necesidades de un recién nacido. Una buena preparación física con pilates facilita considerablemente el bienestar materno-infantil, no solo a lo largo del embarazo, sino también durante el parto, posparto y lactancia. ¿Te animas?

Si tienes dudas, ¡pregunta a tu matrona!

Sonsoles Iglesias, matrona del Complejo Hospitalario de Navarra-B