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¿Qué es la plagiocefalia y cómo evitarla?

La plagiocefalia es una deformación del cráneo producida por una presión mecánica constante, antes, durante o después del parto. Después del parto, puede aparecer en los primeros dos años de vida del bebé.

La plasticidad es posible debido a que los huesos del cráneo no están fusionados para permitir primero la salida por el canal del parto y, posteriormente, el crecimiento rápido del cerebro.

En los últimos años la plagiocefalia ha ido en aumento debido a la recomendación de acostar a los bebés boca arriba para evitar la muerte súbita del lactante. En muchos casos puede corregirse si se actúa a tiempo, pero nada puede sustituir a una buena prevención.

Aunque es menos grave de lo que parece a simple vista, una plagiocefalia no resuelta puede ocasionar graves trastornos como problemas visuales, tortícolis, otitis media o problemas cognitivos.

¿Cómo prevenir la plagiocefalia?

  • Coge a tu bebé en brazos. Siempre es positivo coger más tiempo al bebé en brazos y jugar con él, no solamente para favorecer el vínculo, sino también para aliviar la presión sobre la cabeza.

Cuando le cogemos en brazos tenemos que ir variando la postura; existen muchas formas de sostenerlos para que se encuentren seguros y no ejercer la presión siempre en el mismo lado de la cabeza.

  • Alterna el lado de apoyo cuando está tumbado. Aunque el bebé duerma boca arriba, ayúdale a girar levemente la cabeza cada vez para un lado distinto cuando le acuestes, para que no se apoye siempre sobre el mismo.

Estimúlale cuando esté despierto boca arriba para que gire la cabeza a ambos lados, reparte los juguetes por toda la superficie, colócale cada vez en un extremo distinto.

  • Portea a tu bebé. No utilices siempre el capazo o el cochecito para trasladar a tu bebé, puedes utilizar otros métodos como mochilas portabebés, fulares, pañuelos, etc. Evita igualmente que permanezca largos periodos de tiempo en hamacas o sillas del coche.
  • Juega con él boca abajo. Pon al bebé a jugar boca abajo todos los días de manera supervisada. Esta postura, además de ayudarle a prevenir la presión en el cráneo, estimulará su desarrollo y fortalecerá los músculos del cuello.

Desde el nacimiento hasta los dos meses, si aún no sujeta la cabeza, ayúdale colocando suavemente tu mano sobre su culito para hacer contrapeso. Puedes colocar una toalla enrollada debajo de su pecho o colocar al bebé sobre tu pecho mientras estás recostada/o.

De los tres meses hasta los cinco, ya se encuentran generalmente más cómodos boca abajo y pueden sostenerse sobre sus brazos. Coloca juguetes cerca de él y ponte a la altura de su mirada.

A partir de los seis meses, ya son más fuertes y se puede jugar más activamente boca abajo.

  • Utiliza un colchón firme. Los bebés deben dormir sobre una superficie firme, transpirable y que a la vez permita que se muevan libremente.
  • Consulta a tu especialista. Si observas que la cabecita de tu bebé se está deformando o tienes cualquier duda, consulta a tu matrona, enfermera de pediatría o pediatra.

 

Noelia Renedo Cófreces. Matrona en el Complejo Asistencial de Palencia.

 

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