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Bancos de leche: la mejor opción cuando no disponemos de leche de madre

A día de hoy nadie puede dudar de los innumerables beneficios que tiene la leche materna para nuestras criaturas, no solo a nivel nutricional e inmunológico, sino también a nivel emocional. En el caso de los bebés prematuros o los bebés con problemas de salud, estos beneficios se multiplican. En la población de recién nacidos muy prematuros, los estudios han demostrado que la leche de madre juega un papel crucial en la prevención de complicaciones intestinales (enterocolitis necrotizante), infecciones, displasia broncopulmonar (patología pulmonar crónica) y retinopatía. Dichos beneficios están ligados a la capacidad trófica, antiinfecciosa, inmunomoduladora, así como antioxidante de la leche materna.

También tiene una gran incidencia en la tasa de reingresos posteriores y en el tiempo de ingreso. Este beneficio viene ligado a su capacidad para prevenir infecciones, entre las cuales destacan las de origen respiratorio y gastrointestinal.

Cuando la propia madre no dispone de leche suficiente para alimentar a su hijo, o cuando existe una contraindicación para lactar (como por ejemplo, por estar recibiendo tratamiento quimioterápico) y no puede darle su propia leche a su criatura y se trata de un recién nacido muy prematuro o enfermo ingresado, la mejor opción de alimentación es la leche materna donada de otras madres a un banco de leche.

¿Qué es un banco de leche?

Un banco de leche materna es un centro especializado responsable de la promoción y apoyo a la lactancia materna, y de la recolección, análisis, procesamiento, almacenamiento y distribución de leche materna donada a los pacientes que la necesiten bajo prescripción médica. Además, garantiza la calidad nutricional y la seguridad microbiológica y tóxica del consumo de la leche.

La donación de leche es un acto voluntario y altruista. Por otro lado, la leche donada no debe suponer ningún coste económico adicional a los receptores de la leche donada.

En España, el primer banco de leche se creó en 2001 en las Islas baleares. Actualmente, existen 14 bancos de leche materna situados en diferentes comunidades autónomas, según la Asociación Española de Bancos de Leche Humana.

INDICACIONES DE LECHE MATERNA DONADA

Cualquier recién nacido que no disponga de leche de su propia madre en cantidad suficiente podría beneficiarse. Sin embargo, dado que la LHD es un recurso escaso, se priorizará su empleo en los siguientes grupos de pacientes de riesgo:

  • Recién nacidos muy prematuros (edades gestacionales <32-34)
  • Recién nacidos de muy bajo peso al nacimiento (peso <1500 gramos)
  • Retraso de crecimiento intrauterino con alteración en la ecografía doppler obstétrica
  • Patología intestinal congénita
  • Realimentación tras ser sometido a cirugía
  • Cardiopatías congénitas
  • Intolerancias digestivas
  • Compromiso de la perfusión sanguínea intestinal secundaria a eventos hipóxico-isquémicos (asfixia, después de una parada cardiorrespiratoria, shock grave)
  • Alergias o intolerancia a las proteínas de la leche de vaca
  • Desórdenes metabólicos

¿Qué madres pueden ser donantes?

Madres sanas con una lactancia materna establecida. Puede tratarse de mujeres que tengan a su hijo(s) sano(s) o a su hijo ingresado en una unidad neonatal. También se admite la leche de aquellas mujeres cuyo hijo ha fallecido. Las mujeres que desean donar leche pasan una entrevista y unas pruebas analíticas.

¿Qué controles se realizan en un banco de leche?

Se realizan múltiples controles en las diferentes fases del proceso. La leche materna donada considerada apta es sometida a un tratamiento térmico (el más frecuente es la pasteurización Holder) que elimina los posibles microorganismos presentes. Posteriormente, se remite una muestra para realizar un cultivo microbiológico y se congela para su conservación. La leche donada que tras su pasteurización es estéril se considera apta para su distribución. Asimismo, se realiza un análisis nutricional de la leche para poderla clasificar y adaptar a las necesidades de los posibles receptores.

¿Dónde puedo conseguir más información sobre la donación de leche?

Puedes consultar a tu matrona, que podrá asesorarte para contarte, desde la manera de hacer la recolección de leche, hasta el centro más cercano donde podrás depositarla.

Dr. Nadia Raquel García Lara, neonatòloga

Coordinadora del Banco Regional de Leche Materna de la Comunidad de Madrid

Presidenta de la Asociación Española de Bancos de Leche Humana

 

Julita Fernández Arranz, comadrona en HGU Gregorio Marañón

http://www.aquanatal.es

 

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¿Qué puedo tomar para producir más leche?

Cuando decidimos amamantar a nuestra criatura, una de las cosas que más nos preocupa es tener suficiente leche. Tras más de seis décadas de una cultura de biberón, en la que se miden rigurosamente las cantidades que toma un lactante, resulta difícil para nuestra sociedad confiar en la conducta del bebé como única medida para saber si tiene suficiente con la leche su madre o no.

Sin embargo, si recordamos que el diseño original no es el biberón, sino la alimentación al pecho, es de sentido común que no sea necesario medir cantidades para saber cómo está nuestra criatura de satisfecha. La naturaleza ha previsto otras formas más intuitivas y más eficaces.

Amamantar es aceptar el desafío de confiar en otros signos que no siempre son medibles. Los mejores indicadores para ello son:

  • Cómo se encuentra nuestra criatura,
  • si hace 6-7 pañales de pipí al día,
  • si hace deposiciones frecuentes en las primeras semanas de vida, y
  • si va ganando peso.

Todo eso nos dirá si estamos produciendo lo que nuestro bebé necesita. Que aguante mucho tiempo entre tomas no es un indicador de la cantidad que producimos, si no de las características de cada dúo madre-criatura. Al final del día habremos producido lo que nuestro bebé necesita. Algunos se lo habrán tomado en 8 tomas, y otros en 12.

Pero, ¿qué pasa cuando realmente hay un baja producción? ¿Cómo lo sé?

Si tienes dudas sobre tu producción de leche, lo mejor es que acudas a tu matrona de zona, ella te ayudará a valorar si realmente es así o no.

Cuando se detecta que efectivamente es necesario aumentar la cantidad de leche que producimos, lo más eficaz es amamantar más frecuentemente. El mejor productor de leche es nuestra propia criatura. Es importante valorar que la posición y el agarre al pecho sean óptimas para la buena extracción de la leche; si no vaciamos bien, el pecho entiende que no tiene que producir lo que no se va a extraer. ¡Es pura economía y gestión de recursos!

Si todo esto está bien y aún así se detecta que es insuficiente, hay que averiguar el porqué para intentar corregirlo. También hay casos en los que tras nacimientos prematuros la mamá necesita aumentar la producción para atender a la demanda de una criatura que en muchas ocasiones no puede succionar aún. Por otro lado, hay causas médicas que también pueden provocar una disminución de la producción de leche.

¿Hay algún producto que aumente la producción de leche?

Tradicionalmente se ha recurrido a preparados de hierbas, comidas y medicamentos a los que se les atribuye este poder de aumentar la producción; son los llamados galactogogos. La ciencia nos dice que el mejor galactogogo es una lactancia a demanda, la succión repetida y con técnica correcta.

Tradicionalmente se han usado la galena o ruda de cabra, el fenogreco, el cardo lechal, el limoncillo y el anís. Su uso en diferentes culturas ha creado el falso mito de su eficacia en la producción de leche. Sin embargo, actualmente no hay estudios científicos fiables bien diseñados que prueben la eficacia de estas plantas. Algunas de ellas, en altas concentraciones, pueden ser tóxicas. Por ello debemos evitar el uso de las plantas sin prescripción de un profesional experto.

También se habla coloquialmente de las almendras, de la chufa, etc. Una buena alimentación es importante en cualquier momento de nuestra vida; durante la lactancia también. Los frutos secos son una buena fuente de grasas saludables, calcio y proteínas. Sin embargo, ningún alimento tiene poderes para actuar sobre la producción de leche.

La cerveza también ha sido calificada como galactogogo popularmente, pero tampoco existe evidencia de que sirva para ello. Hemos de recordar que el alcohol, aún en pequeñas cantidades, es muy perjudicial para el lactante y, por lo tanto, debemos evitar su uso mientras dure la lactancia.

Existen algunos medicamentos a los que se le atribuyen la propiedad de aumentar la producción de la prolactina, que es la hormona encargada de la producción de leche. De todos ellos hay que eliminar los que tienen efectos secundarios importantes y aquellos para los que no hay estudios científicos que prueben su eficacia. Actualmente se considera la domperidona como el único que está indicado usar para este fin, tanto por su eficacia probada como por su seguridad para el lactante.

Dicho esto, volvemos a insistir en que el mejor productor de leche es una lactancia a demanda y la confianza de la madre en su propia capacidad para satisfacer las demandas de su criatura. La automedicación es totalmente desaconsejable.

Si sientes que algo no va bien con tu lactancia, acude a buscar el asesoramiento de un profesional experto. Tu matrona te ayudará a encontrar la causa del problema si lo hay, y los medios necesarios para solucionarlo. En la lactancia no estás sola. Tu matrona te acompañará en las luces y las sombras de este momento tan especial de la crianza.

Paqui Postigo Mota, matrona del Centro Salud Cieza Este, Murcia