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El blog de la FAME


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Embarazo y factor Rh negativo

Entre las pruebas y analíticas que se realizan durante el transcurso de un embarazo figura siempre la determinación del grupo sanguíneo (A/B/0) y también el factor Rh (positivo/negativo), que cobra relevancia si el resultado indica que la gestante tiene Rh negativo.

¿Por qué es importante conocer el factor Rh?

Los glóbulos rojos tienen en su superficie unas moléculas (antígenos) que determinan nuestro grupo sanguíneo. Estas moléculas son diferentes según el grupo que se posea: A, B, AB (combinación de las dos anteriores) o 0 (no tienen ningún tipo de antígeno). Lo mismo ocurre cuando se determina el factor Rh. El antígeno de glóbulos rojos que interviene en ello se llama Rhesus D (RhD).

Si una mujer embarazada con RhD negativo tiene un feto RhD positivo, su cuerpo puede desarrollar anticuerpos contra las células sanguíneas de su bebé, lo que se conoce como isoinmunización. Esto ocurriría al producirse algún contacto entre la sangre fetal y la materna (en el parto, tras hemorragias ante-parto, tras procedimientos invasivos como la amniocentesis o legrados, etc.). La sensibilización espontánea también puede ocurrir y se da en torno a las 28-30 semanas de embarazo.

Dicha isoinmunización puede tener consecuencias, no tanto para el feto de la actual gestación, sino para los de embarazos posteriores, para los que la mujer quedará sensibilizada si fueran RhD positivo. Esto podría provocar enfermedades hemolíticas en el recién nacido con resultados, en ocasiones, fatales.

¿Cómo se puede evitar la isoinmunización?

Para evitar que se genere ese “ataque” a los glóbulos rojos fetales, debe administrarse Inmunoglobulina Anti-D entre las semanas 28 y 30 de embarazo a las embarazadas con RhD negativo (independientemente del RhD de la pareja). También habría que administrarla durante las 72 horas posteriores a la realización de un procedimiento que implique posible contacto con sangre fetal, así como en el posparto si el bebé recién nacido fuera RhD positivo. La inmunoglobulina Anti-D es una vacuna que va a evitar que la madre se haga reactiva al antígeno de cara a los futuros embarazos, o lo que es lo mismo, que una madre RhD negativo pueda tener bebés RhD positivos sin crear anticuerpos contra sus glóbulos rojos.

Mª Gara Bourgon Rodríguez, matrona de Atención Primaria en el Servicio Canario de Salud

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Detectar problemas en el embarazo: el triple screening

Durante todo el embarazo se van a realizar un número importante de pruebas con el fin de comprobar el bienestar de la criatura o de la madre, así como del buen progreso del embarazo.

Una de las primeras pruebas que se realizará será el tripe screening del primer trimestre o Test combinado bioquímico-ecográfico del primer trimestre.

¿En qué consiste?

Consiste en el análisis de determinados parámetros en sangre materna como son la fracción B de la HCG (la hormona Gonadotropina Coriónica), coloquialmente conocida como la hormona del embarazo, y la PAPP-A (proteína plasmática asociada al embarazo). Los resultados obtenidos se combinan con la medición ecográfica de la traslucencia nucal o pliegue nucal fetal (el edema que se produce en los fetos en la zona posterior del cuello).

Algunas alteraciones cromosómicas, como puede ser el Síndrome de Down, el Síndrome de Edwards (alteración en el par cromosómico 21) o el de Patau (alteración en el par 13), entre otras, producen alteraciones en los parámetros del screening.

¿Es una prueba diagnóstica?

No. El objetivo de la prueba es detectar el riesgo de determinadas enfermedades. Si se confirmara que hay un riesgo aumentado de alteración cromosómica, el diagnóstico se realizaría mediante otra prueba más invasiva, como por ejemplo, la amniocentesis.

¿A qué edad gestacional se realiza?

En el primer trimestre antes de la semana 14. Se procura que la extracción de sangre coincida con la analítica del primer trimestre (probablemente alrededor de la semana 9-10), y se procura medir el pliegue nucal en la primera ecografía reglada del embarazo (alrededor de la semana 12).

¿Cómo se realiza el cálculo?

Un software específico se ocupa de analizar los datos y dar una cifra de riesgo. La cifra será corregida en función de factores maternos y se representa mediante una fracción.

Acabo de enterarme de que estoy embarazada y estoy de 15 semanas. ¿Qué puedo hacer?

En estos casos existe un test similar pero con una fiabilidad menor que mide otros parámetros sanguíneos y sirve para determinar el riesgo.

Si tienes dudas, consulta a tu matrona

La matrona es el profesional responsable de cuidarte durante el embarazo, además de en el parto, en el puerperio y en otras fases de tu vida sexual y reproductiva.

Julita Fernández Arranz, Comadrona en el HGU Gregorio Marañón

www.aquantal.es


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Registro cardiotocográfico (monitores)

Los monitores (registro cardiotocográfico) son un procedimiento no invasivo muy utilizado entre las embarazadas, por lo que es un tema que merece atención.

Imagen extraída de blog.medicapanamericana.com

Imagen extraída de blog.medicapanamericana.com

Cuando hablamos de embarazo de bajo riesgo o sin complicaciones, podemos decir de forma general que los monitores, dependiendo del área sanitaria y sus protocolos pueden realizarse a partir de la semana 40-41. Vuestra matrona de referencia os explicará cómo y cuándo tenéis que acudir a esa primera visita y, una vez allí, os irán citando regularmente según criterio facultativo. Habrá embarazadas que no lleguen a ir a la consulta de monitores al ponerse de parto antes de esa fecha, es decir, antes de la semana 40-41, y las habrá que cumpliendo esta fecha tendrán que acudir de forma periódica hasta que se produzca el parto.

Es importante que cuando vayáis a haceros un monitor, lo hagáis bien desayunadas. Esto es algo en lo que vuestra matrona de primaria os hará mucho hincapié.

Una vez llegados al punto de visitar la sala de monitores en la que la matrona os realizará este procedimiento, os encontraréis con los famosos aparatos que utilizamos para medir dos parámetros:

  • La dinámica uterina o contracción.
  • La frecuencia cardíaca fetal o latido fetal.

Estos parámetros son medidos a través de lo que llamamos transductores, dos utensilios que se colocan, uno en la parte alta del abdomen (fondo o cuernos uterinos), y otro en la parte baja del abdomen, bien en la zona central por encima del pubis o en los laterales, dependiendo de cómo esté colocado el dorso fetal (punto de referencia para poder escuchar el corazón del feto). Para saber dónde está colocado el dorso fetal, puede ser que la matrona palpe el abdomen, realizando lo que se llama las maniobras de Leopold, que es una práctica para obtener información sobre la estática del feto, lo que nos permite localizar su dorso tal y como muestra la siguiente imagen:

Imagen extraída de danielrestituyo.blogspot.com

Imagen extraída de danielrestituyo.blogspot.com

Una vez delimitado el fondo uterino y el dorso fetal, se colocan los transductores en el punto de referencia. El transductor fetal precisa, además, un gel para poder captar y transmitir el latido fetal. Una vez colocado ambos captores, la información recogida de las contracciones y del latido quedarán registradas en una gráfica en la que se podrá ver tanto la información sobre la frecuencia, la intensidad y la duración de las contracciones si las hubiera, como las variaciones del latido fetal que nos permiten observar el bienestar fetal.

Imagen extraída de koamama.com

Imagen extraída de koamama.com

Durante el procedimiento, la matrona estará vigilando el registro para alertar ante cualquier anomalía que observe. Una vez terminada la consulta, se retirarán los transductores y el gel sobrante y se pasará a valorar toda la información recabada (junto con el facultativo) para dar o no una nueva cita.

Aprovecha la consulta para preguntar todas las dudas que tengas, y si aún así te queda alguna más, consulta con tu matrona de área.

Raquel Herrero, matrona de Atención Especializada del Departamento de Salud de Alicante (San Juan).